Latin American Spanish: Unlocked Literal Bible for Job

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Bible Text: The English Unlocked Literal Bible (ULB)
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Job

1

1Había un hombre en la tierra de Uz cuyo nombre era Job; y Job era sin culpa y recto, uno que le temía a Dios y se apartaba del mal. 2Le nacieron a él siete hijos y tres hijas. 3Él poseía siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientos pares de bueyes, quinientos burros y muchísimos siervos. Este hombre era el más grande de toda la gente del este.

4En el día asignado de cada hijo, él daría un festín en su casa. Ellos mandaban a buscar y a llamar a sus tres hermanas para comer y beber con ellos. 5Cuando los días del festín se acababan, Job enviaba por ellos y él los consagraba. Él se levantaba temprano en la mañana y ofrecía ofrendas quemadas por cada uno de sus hijos, porque él decía: "Puede ser que mis hijos hayan pecado y maldecido a Dios en sus corazones." Job siempre hacía esto.
6Y entonces vino el día en que los hijos de Dios vinieron a presentarse a sí mismos ante el SEÑOR. Satanás vino también con ellos. 7El SEÑOR le dijo a Satanás: "¿De dónde vienes?" Entonces Satanás le respondió al SEÑOR, y dijo: "De vagar por la tierra, y de ir de un lado a otro en ella." 8El SEÑOR le dijo a Satanás: ¿Has considerado a mi siervo Job? Porque no hay nadie como él en la tierra, un hombre sin culpa y recto, uno que le teme a Dios y se aparta del mal."
9Entonces Satanás le respondió al SEÑOR y dijo: "¿Acaso Job le teme a Dios sin razón? 10¿No has puesto una barrera alrededor de él, alrededor de su casa, y alrededor de todo lo que es suyo por todos lados? Tú has bendecido la obra de sus manos, y su ganado has aumentado en la tierra. 11Pero extiende tu mano ahora y toca todo lo que él posee, y ve si él no te maldice en Tu rostro." 12El SEÑOR le dijo a Satanás: "Mira, todo lo que él tiene, está en tu mano. Solo no extiendas tu mano contra el mismo." Entonces Satanás se fue de la presencia del SEÑOR.
13Y pasó que en cierto día, sus hijos e hijas estaban comiendo y bebiendo vino en la casa de su hermano mayor. 14Un mensajero vino a Job y dijo: "Los bueyes estaban arando y los burros estaban comiendo junto a ellos. 15Los sabeos los atacaron y se los llevaron. De hecho, ellos han matado a los siervos a filo de espada. Solo yo escapé para decirtelo."
16Mientras él todavía hablaba, otro también vino y dijo: "El fuego de Dios cayó de los cielos y quemó a las ovejas y a los siervos. Solo yo he escapado para decirtelo." 17Mientras él todavía hablaba, otro también vino y dijo: "Los caldeos formaron tres grupos, atacaron los camellos, y se los han llevado. Sí, y ellos han matado a los siervos con el filo de la espada. Solo yo he escapado para decirtelo."
18Mientras él todavía hablaba, otro también vino y dijo: "Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en la casa de su hermano mayor. 19Un gran viento vino del desierto y golpeó las cuatro esquinas de la casa. Esta cayó sobre los jóvenes, y ellos muerieron. Solo yo he escapado para decirtelo."
20Entonces Job se levantó, rasgó su túnica, afeitó su cabeza, se acostó boca abajo en el suelo, y adoró a Dios. 21Él dijo: "Yo estaba desnudo cuando vine del vientre de mi madre, y estaré desnudo cuando regrese allá. Es el SEÑOR quien dió, y es el SEÑOR quién ha quitado. Que sea el nombre del SEÑOR bendecido." 22Y en todo este asunto, Job no pecó, ni acusó a Dios de hacer lo malo.

2

1Entonces ocurrió el día cuando los hijos de Dios llegaron a presentarse ante el SEÑOR. Satanás vino también entre ellos para presentarse ante el SEÑOR. El SEÑOR le dijo a Satanás: "¿De dónde vienes?" 2Entonces Satanás respondió al SEÑOR y dijo: "De vagar sobre la tierra, de ir y venir en ella."

3El SEÑOR le dijo a Satanás: "¿Has considerado a mi siervo Job? Pues nadie hay como él sobre la tierra, un hombre sin culpa y recto, uno que teme a Dios y se aparta del mal. Él todavía se mantiene firme en su integridad, aunque me incitaste para actuar contra él, para destruirlo sin causa."
4Satanás le contestó al SEÑOR y dijo: "Piel por piel, ciertamente; un hombre dará todo lo que tiene por su vida. 5Pero extiende tu mano ahora y toca sus huesos y su carne, y ve si él no te maldice en Tu rostro." 6El SEÑOR le dijo: "Mira, él está en tu mano; es sólo que debes preservar su vida."
7Así que Satanás se fue de la presencia del SEÑOR. El golpeó a Job con llagas severas desde la planta de sus pies hasta el tope de su cabeza. 8Job tomó un pedazo de cerámica rota para rasparse a sí mismo con ella, y se sentó en medio de cenizas.
9Luego, su esposa le dijo: "¿Todavía te aferras a tu integridad? Maldice a Dios y muérete." 10Pero él le dijo a ella: "Tú hablas como una mujer tonta. ¿Deberíamos recibir el bien de Dios y no recibir el mal?" En todo este asunto, Job no pecó con sus labios.
11Ahora, cuando tres amigos de Job escucharon de todo este mal que había venido sobre él, cada uno de ellos vino desde su propio lugar: Elifaz el temanita, Bildad el suhita y Zofar el naamatita. Ellos establecieron una hora para venir y llorar con él y consolarlo.
12Cuando ellos levantaron sus ojos a la distancia, ellos no le reconocieron. Ellos alzaron sus voces y lloraron; cada uno rasgó su ropa y arrojaró polvo al aire y sobre su propia cabeza. 13Entonces ellos se sentaron con él sobre la tierra siete días y siete noches. Nadie le habló una palabra, pues ellos vieron que su pena era muy grande.

3

1Después de esto, Job abrió su boca y maldijo el día en que nació. 2Él dijo: 3"Que el día en el cual yo nací perezca, la noche que dijo: 'Un niño ha sido concebido.'

4Que ese día sea oscuro; que Dios desde arriba no lo llame a memoria, ni que los rayos del sol brillen sobre él. 5Que la oscuridad y la sombra de muerte lo reclamen para sí. Que una nube viva sobre él; que todo lo que hace al día negro verdaderamente lo aterrorice.
6En cuanto a aquella noche, que la densa oscuridad la agarre. Que no se regocije entre los días del año; que no se cuente en el número de los meses. 7Vean, que esa noche sea estéril; que ninguna voz alegre entre en ella.
8Puedan ellos maldecir ese día, aquellos quienes saben cómo despertar a Leviatán. 9Puedan las estrellas del amanecer de aquel día ser oscuras. Que ese día busque luz, pero no la encuentre; ni pueda ver los párpados del amanecer, 10porque no cerró las puertas del útero de mi madre, ni escondió problema a mis ojos.
11¿Porqué no morí cuando salí del vientre? ¿Porqué no rendí mi espíritu cuando mi madre me dio a luz? 12¿Porqué sus rodillas me dieron la bienvenida? ¿Porqué sus pechos me recibieron para que yo mamara?
13Pues ahora yo hubiese estado acostado calladamente. Yo hubiese dormido y estado en descanso 14con los reyes y los consejeros de la tierra, quienes construyeron tumbas para ellos que ahora están en ruinas.
15O hubiese estado acostado con príncipes, quienes alguna vez tuvieron oro, quienes habían llenado sus casas con plata. 16O quizás hubiese nacido muerto, como los infantes que nunca ven la luz.
17Allí, el malvado cesa de ser problema; allí los fatigados están en descanso. 18Allí, los prisioneros están relajados juntos; ellos no escuchan la voz del encargado de los esclavos. 19Allí están ambos, las personas pequeñas y grandes; allí el siervo es libre de su amo.
20¿Porqué la luz le es dada a él quien está en miseria? ¿Porqué la vida le es dada al que es amargado en el alma; 21a alguien que anhela la muerte sin que venga; a alguien que cava por la muerte más que por un tesoro escondido? 22¿Porqué la luz le es dada a alguien que se regocija mucho y se complace cuando halla la tumba?
23¿Porqué la luz le es dada a un hombre de quien su camino está escondido, un hombre a quien Dios ha cercado? 24Pues mi suspiro ocurre en lugar de comer; mi gemir es derramado como agua.
25Pues la cosa que yo temía ha venido sobre mí; de lo que yo tenía miedo ha llegado a mí. 26No estoy tranquilo, no estoy callado, y no tengo descanso, en lugar de eso tengo problemas.

4

1Entonces, Elifaz el temanita le contestó y dijo: 2"Si cualquiera trata de hablar contigo, ¿serás impaciente? Pero, ¿quién puede impedirse a sí mismo de hablar? 3Mira, tú has instruído a muchos; tú has fortalecido a manos débiles.

4Tus palabras lo han sostenido a quien estaba cayendo, tú has hecho firme las rodillas débiles. 5Pero ahora que el problema ha venido a ti, y estas cargado; te toca y estás atribulado. 6¿No es tu temor confianza, y la integridad de tus caminos tu esperanza?
7Piensa sobre esto, por favor: ¿quién ha perecido siendo inocente? O ¿cuándo los rectos fueron cortados? 8Basado en lo que yo he observado, aquellos que aran iniquidad y siembran problemas, los cosechan. 9Por el aliento de Dios ellos perecen; por la explosión de Su ira ellos son consumidos.
10El rugir del león, la voz del león feroz, los dientes de los leones jóvenes - ellos son rotos. 11El león viejo perece por falta de víctimas; los cachorros de la leona son esparcidos por todos lados.
12Ahora, un cierto asunto fue secretamente traído a mí, y mi oído recibió un susurro acerca del ello. 13Entonces vinieron pensamientos de visiones en la noche, cuando el sueño profundo cae sobre la gente.
14Fue en la noche cuando el miedo y el temblor vinieron sobre mí, e todos mis huesos estremecieron. 15Luego un espíritu pasó ante mi cara y el pelo de mi carne se levantó.
16El espírtu se quedó quieto, pero yo no pude discernir su apariencia. Una forma estaba ante mis ojos; había silencio, y escuché una voz que dijo: 17"¿Puede un hombre mortal ser más justo que Dios? ¿Puede un hombre ser más puro que su Creador?
18Mira, si Dios no pone confianza en sus siervos; si Él acusa a sus ángeles de insensatez, 19¿cuánto más es esto cierto de aquellos quienes viven en casas de barro, quienes su fundamento está en el polvo, quienes son aplastados más rápido que una polilla?
20Entre la mañana y la tarde ellos son destrozados; ellos perecen para siempre sin que alguno los note. 21¿No son las cuerdas de sus tienda arrancadas de ellos? Ellos mueren; ellos mueren sin sabiduría.

5

1Clama ahora; ¿hay alguien que te contestará? ¿A quién de los santos recurrirás? 2Pues la ira mata al hombre insensato; los celos matan al tonto. 3Yo he visto a una persona insensata echando raíces, pero de repente yo maldije su hogar.

4Sus hijos están lejos de la seguridad; ellos son aplastados en la puerta de la ciudad. Nadie hay para rescatarlos. 5Los hambrientos se comen sus cosechas; ellos aun las toman de entre los espinos. Los sedientos suspiran por sus riquezas.
6Pero las dificultades no surgen de la suelo; ni el problema brota de la tierra. 7En cambio, la humanidad nace para el problema, así como las chispas vuelan hacia arriba.
8Pero, en cuanto a mí, recurriré a Dios mismo; a Él yo encomendaría mi causa-- 9Él quien hace cosas grandes y profundas, cosas maravillosas sin número. 10Él da lluvia sobre la tierra y envía agua sobre los campos.
11Él lo hace para colocar en lugares altos a aquellos que están en lugares bajos; para hacer subir a seguridad a quienes están de luto. 12Él rompe las planes de la gente astuta, para que sus manos no puedan tener éxito. 13Él atrapa a la gente sabia en sus propias astucias; los planes de la gente torcida se apresuran a su fin.
14Ellos encuentran oscuridad en pleno día, y al mediodía andan a tientas como si fuese de noche. 15Pero Él salva a la persona pobre de la espada en sus bocas y a la persona necesitada de la mano de la gente poderosa. 16Para que el pobre tenga esperanza, y la injusticia cierre su propia boca.
17Mira, el hombre a quien Dios corrige es bendecido; por lo tanto, no desprecies la corrección del Todopoderoso. 18Porque Él hiere y luego venda; Él hiere y luego Sus manos sanan. 19Él te rescatará de seis problemas; ciertamente, en siete problemas ningún mal te tocará.
20En hambruna Él te rescatará de la muerte, y en la guerra de las manos de aquellos quienes usan la espada. 21Tú serás escondido del azote de la lengua; y no tendrás miedo de la destrucción cuando venga. 22Tú te reirás de la destrucción y la hambruna, y no tendrás miedo de las bestias salvajes.
23Pues tú tendrás un pacto con las piedras en tu campo, y las bestias del campo estarán en paz contigo. 24Tú sabrás que tu tienda está a salvo; visitarás tu redil y nada te faltará. 25Tú también sabrás que tu semilla será grande, que tu descendencia será como el pasto sobre la tierra.
26Tú vendrás a tu tumba a una edad completa, como una pila de gavillas que sube a su tiempo. 27Mira, hemos examinado este asunto; es así; escúchalo, y conócelo por ti mismo."

6

1Entonces Job contestó y dijo: 2"Oh, si solo mi angustia fuera pesada; ¡si solo toda mi calamidad fuera puesta en la balanza! 3Porque ahora sería más pesada que la arena de los mares. Es por esto que mis palabras fueron imprudentes.

4Pues las flechas del Todopoderoso están en mí, mi espíritu bebe el veneno; los terrores de Dios se han arreglado en conjunto contra mí. 5¿Acaso el asno salvaje rebuzna en desespero cuando él tiene pasto? ¿O acaso muge el buey con hambre cuando tiene forraje? 6¿Puede eso que no tiene sabor ser comido sin sal? ¿O hay algún sabor en la clara de un huevo?
7Me rehuso a tocarlos; ellos son como comida asquerosa para mí. 8Oh, si yo pudiera tener mi pedido; oh, si Dios me concediera lo que ahnelo: 9¡si se complaciera Dios en aplastarme de una vez, si Él dejara soltar su mano y me cortara de esta vida!
10Pueda ésta todavia ser mi consolación—aún si yo me regocijo en dolor que no disminuye: que yo no he rechazado las palabras del Santo. 11¿Qué es mi fuerza, que yo debo intentar esperar? ¿Cuál es mi final, para que yo deba prolongar mi vida?
12¿Mi fuerza es la fuerza de las piedras? ¿O es mi carne hecha de bronce? 13¿No es verdad que yo no tengo ayuda en mí mismo, y que la sabiduría ha sido sacada fuera de mí?
14Para la persona que está a punto de desmayarse, la fidelidad debe ser mostrada por su amigo; aún para aquel que abandona el temor del Todopoderoso. 15Pero mis hermanos han sido tan fieles a mí, así como un lecho de arroyo del desierto, como canales de agua que pasan a ser nada, 16los cuales son oscurecidos a causa del hielo sobre ellos, y a causa de la nieve que se esconde a sí misma en ellos. 17Cuando ellos se descongelan, se desvanecen; cuando está caliente, ellos se derriten de su lugar.
18Las caravanas que viajan por su camino se desvían por agua; ellos vagan en tierra estéril y luego perecen. 19Caravanas desde Tema miraron allí, mientras compañías de Sabá tenían esperanza en ellos. 20Ellos estaban desilusionados porque habian estado confiados en encontrar agua. Ellos fueron allá, pero ellos fueron engañados.
21Ahora, ustedes amigos son nada para mí; ustedes ven mi terrible situación y están asustados. 22¿Le dije yo, 'Demen algo;' u, 'ofrézcanme un regalo de sus riquezas;' 23o 'sálvenme de la mano de mi adversario;' o, 'rescátenme de la mano de mis opresores?'
24Enséñenme, y yo voy a mantener mi paz; háganme entender dónde yo he estado equivocado. 25¡Cuán dolorosas son las palabras verdaderas! Pero sus argumentos, ¿cómo es que realmente me reprenden?
26¿Ustedes planifican ignorar mis palabras, tratando las palabras de un hombre desesperado como al viento? 27Ciertamente, ustedes echan suertes por un niño sin padre, y regatean sobre su amigo como por mercancía.
28Ahora, por lo tanto, por favor mírenme, pues seguramente yo no mentiría en sus caras. 29Cedan, yo les ruego; no permitan que haya injusticia en ustedes. De hecho, cedan, pues mi causa es justa. 30¿Hay maldad en mi lengua? ¿No puede mi boca detectar cosas malignas?

7

1¿No tiene el hombre dura labor en la tierra?¿No son sus días como los días de un hombre contratado? 2Como un esclavo ansiosamente anhela las sombras de la tarde, como un hombre contratado mira por su paga—3así, he sido hecho para soportar meses de miseria; me han sido dadas noches llenas de problemas.

4Cuando me acuesto, me digo a mí mismo: ¿Cuándo me levantaré y cuándo se irá la noche? Estoy cansado de dar vueltas hasta que amanece. 5Mi carne esta cubierta de gusanos y de costra de polvo; las llagas en mi piel se endurecen luego se disuelven y supuran.
6Mis días son mas rápidos que la lanzadera del tejedor; se pasan sin esperanza. 7Dios, recuerda que mi vida es solo un respiro; mis ojos no verán mas el bien.
8El ojo de Dios, quien me ve, no me verá más; los ojos de Dios estarán sobre mi, pero yo no existiré. 9Como la nube es consumida y se desvanece, así el que baja al Seol no subirá más. 10Él no volverá más a su casa; ni su lugar le conocerá otra vez.
11Por lo tanto no refrenaré mi boca; yo hablaré en la angustia de mi espíritu; yo me quejaré en la amargura de mi alma. 12¿Soy yo el mar o un monstruo marino para que tú pongas guardia sobre mí?
13Cuando yo digo: 'Mi cama me consolará, y mi lecho suavizará mi queja,' 14entonces, tú me asustas con sueños y me aterrorizas a través de visiones; 15así que, yo escogería el estrangulamiento y la muerte en lugar de preservar estos huesos míos.
16Yo detesto mi vida; no desearía estar vivo para siempre; déjenme solo porque mis días son inútiles. 17¿Quién es el hombre para que Tú le prestes atención, para que te acuerdes de él, 18para que Tú lo observes cada mañana y lo pruebes cada momento?
19¿Cuánto tiempo pasará antes de que quites Tu mirada de mí, antes de que me dejes solo el tiempo suficiente para que trague mi propia saliva? 20Aún si he pecado, ¿qué te haria eso a Tí, Tú que vigilas a los hombres? ¿Porqué has hecho de mi un blanco, hasta convertirme en una carga para Tí?
21¿Porqué no perdonas mi transgresión y quitas mi iniquidad? Pues pronto me acostaré en el polvo; Tú me buscarás cuidadosamente, pero yo no existiré.

8

1Entonces Bildad el suhita respondió y dijo: 2"¿Hasta cuándo dirás tú estas cosas? ¿Hasta cuándo las palabras de tu boca serán viento poderoso? 3¿Pervierte Dios la justicia? ¿Pervierte el Todopoderoso la rectitud?

4Tus hijos han pecado contra Él; nosotros sabemos esto, por cuanto Él los entregó en las manos de sus pecados. 5Pero supón que tú diligentemente buscaste a Dios y presentaste tu pedido al Todopoderoso.
6Si tú eres puro y recto, entonces Él seguramente se moveriá a tu favor y te restaurariá a tu justo lugar. 7Aunque tu comienzo fue pequeño, aún así tu condición final sería más grande.
8Por favor, pregunta a las generaciones pasadas, y dale tu atención a lo que nuestros ancestros aprendieron. 9(Nosotros solo nacimos ayer y nada sabemos porque nuestros días en la tierra son una sombra). 10¿No te enseñarán ellos y te dirán? ¿No hablarán palabras de sus corazones?
11¿Puede el papiro crecer sin pantano? ¿Pueden las cañas crecer sin agua? 12Mientras ellas aún están verdes y no cortadas, ellas se marchitan antes que cualquier otra planta.
13Así tambien son los senderos de todos los que se olvidan de Dios, la esperanza de los impíos perecerá. 14Su confianza se romperá, y su seguridad es tan débil como una telaraña. 15El se recuesta sobre su casa, pero ella no le sostendrá; él la agarra, pero ésta no se sostiene.
16Debajo del sol él es verde, y sus brotes salen sobre todo su jardín. 17Sus raíces están entrelazadas alrededor de montones de piedras; ellas buscan buenos lugares entre las rocas. 18Pero si esta persona es destruída fuera de su lugar, entonces ese lugar lo negará y dirá: 'Yo nunca te vi.'
19Mira, este es el "gozo" de la conducta de tal persona; otras plantas germinarán de la misma tierra en su lugar. 20Mira, Dios no desechará a un hombre inocente; tampoco tomará la mano de malhechores.
21Él aún llenará tu boca de risa, tus labios con gritos de júbilo. 22Aquellos que te odian serán vestidos de vergüenza; la tienda de los malvados ya no será más.

9

1Entonces Job contestó y dijo: 2"Yo verdaderamente sé que esto es así. Pero, ¿cómo una persona puede estar en lo correcto con Dios? 3Si él quiere discutir con Dios, no puede contestarle una vez en mil veces.

4Dios es sabio de corazón y poderoso en fuerza; ¿quién alguna vez se ha endurecido contra Él y ha tenido éxito? — 5Él quien remueve las montañas sin avisar a nadie, cuando Él las vuelca en Su ira—6Él, que sacude la tierra fuera de su sitio y pone sus soportes a temblar.
7Es el mismo Dios que le dice al sol que no se levante, y no lo hace; y el que cubre las estrellas, 8el que por Sí solo extiende los cielos y pisotea las olas del mar, 9quien hace a la Osa, al Orión, las Pleyades, y las constelaciones del sur.
10Es el mismo Dios que hace cosas grandes, cosas incomprensibles—de hecho, cosas maravillosas sin número. 11Mira, Él pasa cerca de mí, y yo no lo veo; además, Él pasa de largo, pero no lo percibo. 12Si Él quita algo, ¿quién lo puede detener? ¿Quién le puede decir a Él: '¿Qué estás haciendo?'
13Dios no retirará su irá; los ayudantes de Rahab se humillan delante de Él. 14¿Cuánto menos podría contestarle, podría elegir palabras para razonar con Él? 15Aunque yo fuera justo, no podría contestarle; solamente podría rogar por misericordia a mi Juez.
16Aún si yo llamara y Él me respondiera, yo no creería que Él estuviera escuchando mi voz. 17Porque Él me quiebra con una tempestad y multiplica mis heridas sin causa. 18Él ni siquiera me permite recuperar mi aliento, en cambio, Él me llena con amargura.
19Si es un asunto de fuerza, ¡miren, Él es poderoso! Si es un asunto de justicia, ¿quién puede convocarlo? 20Aunque yo estoy en lo correcto, mi propia boca me condenaría; y aunque estoy libre de culpa, mis palabras me probarían ser culpable.
21No soy culpable, pero ya no tengo cuidado de mi mismo; yo desprecio mi propria vida. 22No hace diferencia, por eso es que digo que Él destruye a la gente inocente junto a la gente impía. 23Si una plaga de repente matara, Él se reiría ante las aflicciones de personas inocentes. 24La tierra es puesta en la mano de los impíos; Dios cubre las caras de sus jueces. Si no es Él quien lo hace, entonces, ¿quién?
25Mis días son más veloces que un mensajero que corre; mis días huyen; ellos no ven nada bueno en ningún sitio. 26Son tan rápidos como botes hechos de caña de papiro, y tan rápidos como el águila que se lanza hacia bajo encima de sus víctimas.
27Si yo dijera que yo me olvidaría de mis quejas, que me quitaría mi cara triste y sería feliz, 28yo tendría miedo de todas mis penas porque yo sé que tú no me considerarás inocente. 29Yo seré condenado; entonces, ¿porqué yo trataría en vano?
30Si me lavara a mí mismo con agua de nieve e hiciera mis manos tan, tan limpias, 31Dios me hundiría en una zanja, y mis propias ropas estarían disgustadas conmigo.
32Porque Dios no es un hombre, como yo, que yo pudiera contestarle, que pudíeramos venir juntos a la corte. 33No hay juez entre nosotros que pueda posar su mano sobre los dos.
34No hay otro juez que pueda quitar la vara de Dios de encima de mí, que pueda impedir que Su terror me espante. 35Entonces, yo hablaría y no le temería. Pero como están las cosas ahora, yo no puedo hacer eso.

10

1Estoy hastiado de mi vida. Daré rienda suelta mi queja. Hablaré en la amargura de mi alma. 2Le diré a Dios: 'No solamente me condenes; enséñame porque me acusas. 3¿Te parece bien que me oprimas, despreciar la obra de tus manos mientras te sonries de los planes de los malvados?

4¿Tienes ojos de carne? ¿Vez Tú como ve el hombre? 5¿Son tus días como los días de la humanidad o tus años como los años de las personas, 6que Tú inquieres sobre mi iniquidad y andas tras mi pecado, 7aunque Tú sabes que yo no soy culpable y no hay nadie quien me pueda rescatar de tu mano?
8Tus manos me han enmarcado y han formado mi entorno, y todavia me estás destruyendo. 9Recuérdate, yo te ruego, que como barro me formastes; ¿me llevarás Tú al polvo otra vez?
10¿No me has derramado Tú, como leche y como queso me cuajaste? 11Tú me has vestido con piel y carne, y me tejiste con huesos y tendones.
12Me has concedido vida y fidelidad de pacto; Tu ayuda ha guardado mi espíritu. 13Sin embargo, estas cosas escondiste en tu corazón—Yo sé que esto es lo que estabas pensando: 14que si yo pecaba, Tú lo notarías; Tú no me absolverías de mi iniquidad.
15Si yo fuese malvado,! ay de mí! aunque yo fuera justo, yo no podría levantar mi cabeza, ya que estoy lleno de desgracia y mirando mi propio sufrimiento. 16Si mi cabeza misma se levanta, Tú me cazas como león; una vez más, Tú te muestras poderoso para mi.
17Tú traes nuevos testigos contra mí y aumentas Tu enojo contra mí; me atacas con nuevos ejércitos.
18¿Porqué pues, me sacaste de la matriz? Yo desearia que yo hubiera dado mi espíritu y que ningún ojo me hubiera visto. 19Yo hubiera sido como si yo nunca hubiese existido. Habría sido cargado de la matriz al sepulcro.
20¿No son mis días sólo unos pocos? Detente entonces, déjame solo, para que yo pueda tener un poco de descanso 21antes que yo vaya a de donde no regresaré, a la tierra de oscuridad y de la sombra de muerte, 22la tierra que es oscura como la media noche, la tierra de sombras de muerte, sin ningun orden, donde la luz es como la media noche."

11

1Entonces Zofar el naamatita contestó y dijo: 2"¿No debería tal multitud de palabras ser contestada? ¿Debería este hombre, tan lleno de palabras, ser creído? 3¿Debería tu jactancia hacer que otros permanezcan en silencio? Cuando te burlas de nuestras enseñanzas, ¿nadie hará que te sientas avergonzado?

4Pues le dices a Dios: 'Mis creencias son puras, soy sin culpa ante Tus ojos.' 5Oh, pero si Dios hablara y abriera Sus labios en contra de ti; 6¡que te enseñara los secretos de la sabiduría! Pues Él es grande en entendimiento. Conoce entonces, que Dios demanda de ti menos de lo que tu iniquidad merece.
7¿Puedes entender a Dios buscándolo? ¿Puedes comprender al Todopoderoso perfectamente? 8El asunto es tan alto como el cielo; ¿que puedes hacer tú? Es más profundo que el Seol; ¿que puedes saber tú? 9Su medida es más largo que la tierra, y más ancho que el mar.
10Si Él pasa y calla a cualquiera, si Él llama a juicio a cualquiera, entonces ¿quién lo puede detener? 11Pues Él conoce a la gente falsa; ¿cuando Él ve iniquidad, no la nota? 12Pero la gente tonta no tiene entendimiento; ellos lo tenderán cuando un burro salvaje dé a luz a un hombre.
13Pero supón que hubieras puesto tu corazón en el lugar correcto y hubieras estirado tus manos hacia Dios; 14supón que la iniquidad estuviera en tu mano, pero que entonces la pones muy lejos de ti, y no permitiste que la injusticia viviera en tus tiendas.
15Entonces seguramente levantarías tu rostro sin un signo de vergüenza; en efecto, estarías firme y no temerías. 16Olvidarías tu miseria; la recordarías solo como aguas que han fluído y se fueron. 17Tu vida sería más brillante que el mediodía; aunque hubiese oscuridad, se convertiría como la mañana.
18Tú estarías seguro porque hay esperanza; en efecto, encontrarías seguridad alrededor de ti y tomarías tu descanso en seguridad. 19También te acostarías en descanso, y nadie te asustaría; de hecho, muchos buscarían tu favor.
20Pero los ojos de la gente malvada fallarán; no tendrán manera de escapar; su única esperanza será un último suspiro de vida.

12

1Entonces Job contestó y dijo: 2"No hay duda que ustedes son el pueblo; la sabiduría morirá con ustedes. 3Pero yo tengo entendimiento al igual que ustedes; No soy inferior a ustedes. Ciertamemente, ¿quién no conoce cosas tales cómo éstas?

4Yo soy algo para que mi vecino se ría—yo, uno que llamó a Dios, ¡y quien fue respondido por Él! Yo, un justo y hombre sin culpa—yo, ahora soy algo de que reírse. 5En el pensamiento de alguien que está cómodo, hay desprecio por la desgracia; él piensa de una forma que trae más desgracia para aquellos cuyo pie se esta resbálando. 6Las tiendas de los ladrones prósperan, y aquellos que provocan a Dios se sienten seguros; sus propias manos son sus dioses.
7Pero ahora, pregúntenle a las bestias, y ellas les enseñarán a ustedes; pregúntenle a los pájaros de los cielos, y ellos les dirán a ustedes. 8O háblenle a la tierra, y les enseñará a ustedes; los peces del mar les declararán a ustedes.
9¿Qué animal entre todos estos no conoce que la mano del SEÑOR ha hecho esto? 10En Su mano esta la vida de toda cosa viviente y el aliento de toda la humanidad.
11¿No prueba el oído las palabras tal como el paladar saborea su comida? 12Con los hombres ancianos esta la sabiduría; en la largura de días está el entendimiento.
13Con Dios están la sabiduría y el poder; Él tiene consejo y entendimiento. 14Mira, Él derrumba, y no puede ser construido de nuevo; si Él encarcela a alguien, no puede haber liberación. 15Mira, si Él aguanta las aguas, ellas se secan; y si Él las envía fuera, ellas cubren la tierra.
16Con Él están la fuerza y la sabiduría; las personas que son engañadas y el engañador están ambos en Su poder. 17Él guía a los consejeros lejos, descalzos en pena; Él convierte a los jueces en tontos. 18Él quita la cadena de autoridad de los reyes; Él envuelve un paño alrededor de sus cinturas.
19Él lleva lejos a los sacerdotes, descalzos en pena y destituye a gente poderosa. 20Él remueve el discurso de aquellos que han sido de confianza y quita el entendimiento de los ancianos. 21Él derrama menosprecio sobre los príncipes y desata el cinturón de los fuertes.
22Él revela cosas profundas de la oscuridad y saca a la luz las sombras donde están las personas muertas. 23Él hace a las naciones fuertes, y Él también las destruye; Él engradece a las naciones, y Él también los guía como prisioneros.
24Él quita el entendimiento de los líderes de las personas de la tierra; Él los hace vagar en un desierto donde no hay camino. 25Ellos andan a tientas en la oscuridad sin luz; Él los hace tambalear como un hombre borracho.

13

1Mira, mi ojo ha visto todo esto; mi oído ha escuchado y lo entendió.2Qué tú sabes, lo mismo sé yo tambien; yo no soy inferior a tí.

3De todas formas, yo preferiría hablar con el Todopoderoso; yo deseo razonar con Dios.4Pero ustedes blanquean la verdad con mentiras; ustedes todos son médicos sin valor.5¡Oh, si todos ustedes se mantuvieran en silencio! Eso sería su sabiduría.
6Ahora escuchen mi propio razonamiento; presten atención a los argumentos de mis propios labios. 7¿Hablarán ustedes injustamente por Dios, y hablarás engañosamente por Él? 8¿Ustedes le mostrarían realmente bondad a Él? ¿Ustedes argumentarían realmente en corte como abogados por Dios?
9¿Sería bueno realmente para ustedes cuándo ÉL los investigue? ¿Podrán ustedes engañarlo como ustedes engañan a los hombres? 10Él seguramente los reprobaría a ustedes si en secreto mostraran parcialidad.
11¿No te haría Su majestuosidad estar asustado? ¿No caería Su miedo sobre ustedes? 12Los dichos memorables de ustedes son proverbios hechos de cenizas; sus defensas son defensas hechas de arcilla.
13Mantengan silencio, déjenme solo, para que así yo pueda hablar, que suceda lo que me tenga que suceder. 14Yo tomaré mi propia carne en mis dientes; yo tomaré mi vida en mis manos. 15Miren, si Él me mata, no tendré esperanza; no obstante, defenderé mis caminos ante Él.
16Esta será la razón para mi absolución, que yo no vengo ante Él como un hombre impío.17Dios, escucha cuidadosamente a mi discurso; permite que mi declaración llegue a tus oídos.
18Míra ahora, yo he puesto mi defensa en orden; yo se que soy inocente. 19¿Quién es el que argumentaría en mi contra en la corte? Si Tu vienes a hacerlo, y si fuese probado que estoy equivocado, entonces estaría en silencio y rendiría mi vida.
20Dios, solo haz dos cosas por mí, y entonces no me esconderé de tu rostro: 21quita Tu mano opresora de sobre mi, y no permitas que tus terrores me me causen miedo.22Entonce llámame, y contestaré; o dejame hablarte a Tí, y Tú contéstame.
23¿Cuántas son mis iniquidades y pecados? Dejame saber mis transgresiones y mis pecados.24¿Porqué escondes Tu rostro de mi y me tratas como Tu enemigo? 25¿Perseguirás Tú una hoja suelta? ¿Buscarás Tú matojos secos?
26Pero Tú escribes amargas cosas contra mí; Tu me haces heredar las iniquidades de mi juventud. 27Tambien pusiste mis pies en el cepo; Tú vigilas de cerca mis caminos; Tú examinas la tierra donde las plantas de mis pies han caminado; 28si bien, soy como una cosa pudrida que se deshace, como una vestimenta que la polilla ha comido.

14

1El hombre, quien es nacido de mujer, vive solamente unos pocos días y está lleno de problema. 2Él brota desde el suelo como una flor y es cortado; él huye como una sombra y no permanece. 3¿Tú miras a cualquiera de estos? ¿Tú me traes a juicio contigo?

4¿Quién puede sacar algo limpio de algo no sucio? Nadie. 5Los días del hombre están determinados. El número de sus meses está contigo; Tú has señalado sus límites para que él no puede pasar. 6Aparta Tu mirada de él, para que él pueda descansar, para que él pueda disfrutar su día como un hombre contratado, si es que lo puede hacer.
7Puede haber esperanza para un árbol; si es cortado, podría brotar de nuevo, para que su tallo tierno no desaparezca. 8Aunque su raíz envejece en la tierra y su tocón muere en el suelo, 9aún así, si tan solo huele agua, brotará y sacará sus ramas como una planta.
10Pero el hombre muere; él se vuelve débil; en efecto, el hombre deja de respirar, y luego, ¿dónde está él? 11Como el agua desaparece de un lago y como un río pierde agua y se seca, 12así las personas se acuestan y no se levantan otra vez. Hasta que los cielos no sean más, ellos no se despertarán ni tampoco se levantarán de su sueño.
13¡Oh, que Tú me escondieras en el Seol lejos de los problemas, y que Tú me mantuvieras en privado hasta que Tu ira se acabe, que Tú me establecíeras un tiempo fijado para permanecer allí y que luego te acuerdes de mí! 14Si un hombre muere, ¿vivirá de nuevo? Si es así, desearía esperar todo mi tiempo agotador allí hasta que mi liberación deba venir.
15Tú llamarías, y yo te contestaría. Tú tendrías un deseo para el trabajo de Tus manos. 16Tú numerarías y cuidarías mis pisadas; Tú no mantendrías registro de mi pecado. 17Mi transgresión sería sellada en un saco; Tú cubrirías mi iniquidad.
18Pero aún las montañas caen y se vuelven nada; aún las rocas son movidas de su lugar; 19las aguas desgasatan las piedras; sus inundaciones lavan el polvo de la tierra. De esta manera, Tú destruyes las esperanzas del hombre.
20Tú siempre lo derrotas, y él muere; Tú cambias su rostro y lo despides para que muera. 21Si sus hijos son honrados, él no lo sabe; y si ellos son humillados, él no lo ve. 22Él solamente siente el dolor de su propio cuerpo, y se lamenta por sí mismo.

15

1Entonces Elifaz el temanita contestó y dijo: 2"¿Debe un hombre sabio responder con conocimiento inútil y llenarse a sí mismo con el viento del este? 3¿Debe razonar él con habladurías sin sentido o con discursos con los cuales no puede hacer ningún bien?

4En efecto, tú disminuyes el respeto hacia Dios; tú obstruyes la devoción hacia Él, 5pues tu iniquidad le enseña a tu boca; tú escoges tener la lengua de un hombre astuto. 6Tu propia boca te condena, no la mía; de hecho, tus propios labios testifican en tu contra.
7¿Eres tú el primer hombre que nació? ¿Fuiste traído a existencia antes que los montes? 8¿Has escuchado el conocimiento secreto de Dios? ¿Limitas la sabiduría a ti mismo? 9¿Qué sabes tú que nosotros no sabemos? ¿Qué entiendes tú que no está también en nosotros?
10Con nosotros están ambos, los hombres de cabellera gris y los de mucha edad, quienes son mucho más viejos que tu padre. 11¿Son las consolaciones de Dios demasiado pequeñas para ti, las palabras que son tiernas para contigo?
12¿Porqué te arrebata tu corazón? ¿Porqué tus ojos destellan, 13para que tú tornes tu espíritu contra Dios y salgan tales palabras de tu boca? 14¿Qué es el hombre para que deba ser limpio? ¿Qué es aquel quién es nacido de mujer para que deba ser justo?
15¡Ves, Dios no pone confianza ni aún en Sus santos; de hecho, los cielos no están limpios a Su vista; 16cuán menos limpio es uno que es abominable y corrupto, un hombre que bebe iniquidad como agua!
17Yo te mostraré; escúchame; Yo te anunciaré las cosas que Yo he visto, 18las cosas que hombres sabios han pasado de sus padres, las cosas que sus ancestros no escondieron.
19Estos eran sus ancestros, a quienes solamente se les dio la tierra, y entre los cuales ningún extraño pasó nunca. 20El hombre malvado se retuerce en su dolor todos sus días, el número de años que son añadidos para que el opresor sufra. 21El sonido de terrores está en sus oídos; mientras él está en prosperidad, el destructor vendrá sobre él.
22Él no piensa que él regresará de la oscuridad; la espada espera por él. 23Él va a varios lugares por pan, diciendo: '¿Donde está?' Él sabe que el día de oscuridad está cerca. 24Ansiedad y angustia le hacen temer; ellos prevalecen en contra de él, como un rey listo para la batalla.
25Porque él ha extendido su mano contra Dios y se ha conducido arrogantemente en contra del Todopoderoso, 26este hombre malvado corre hacia Dios con un cuello rígido, con un escudo grueso.
27Esto es verdad, aunque él ha cubierto su rostro con su grosura y juntó grasa en sus lomos, 28y ha vivido en ciudades desoladas; en casas en las cuales ningún hombre habita ahora y que estaban listas para convertirse en ruinas.
29Él no será rico; su riqueza no durará; ni siquiera su sombra durará en la tierra. 30Él no saldrá de la oscuridad; una llama secará sus tallos; al aliento de la boca de Dios él se irá.
31Que no confíe en cosas vanas, engañándose a sí mismo, pues, la vanidad será su recompensa. 32Ocurrirá antes de que deba llegar su tiempo para morir; su rama no estará verde. 33El dejará caer sus uvas verdes como una vid; el sacudirá sus flores como a un árbol de olivo.
34Pues la compañia de personas impías será estéril; el fuego consumirá sus tiendas de soborno. 35Ellos conciben malicia y dan a luz iniquidad; su vientre concibe engaño."

16

1Luego, Job respondió y dijo: 2"Yo he escuchado muchas cosas como esas; todos ustedes son consoladores miserables. 3¿Será que las palabras inútiles tendrán un final? ¿Qué les pasa a ustedes, que ustedes responden así?

4Yo también podría hablar como ustedes, si ustedes estuvieran en mí lugar; yo podría coleccionar y juntar palabras contra ustedes y sacudir mi cabeza en burla. 5¡Oh, cómo yo los alentaría con mi boca! ¡Cómo el consuelo de mis labios podría aligerar su dolor!
6Si yo hablo, mi dolor no es disminuído; si yo evito hablar, ¿cómo soy ayudado? 7Pero ahora, Dios, Tú me has agotado; Tú has hecho a toda mi familia desolada. 8Tú me has hecho secar, lo que por si mismo es un testigo en mi contra; la flacura de mi cuerpo se levanta en mi contra, y testifica contra mi cara.
9Dios me ha desgarrado en Su ira y me ha perseguido; Él me ha rechinado con Sus dientes; mi enemigo sujeta sus ojos en mí, mientras me destroza. 10La gente se ha quedado asombrada y boquiabierta hacia mí; me han golpeado reprochablemente en la mejilla; ellos se han reunido en mi contra.
11Dios me entrega a gente impía, y me lanza a las manos de la gente malvada. 12Yo estaba a gusto, y Él me rompió. Ciertamente, Él me ha tomado por el cuello, y me aplastó en pedazos; y Él también me estableció como Su objetivo.
13Sus arqueros me rodean por todo mi alrededor; Dios perfora mis riñones y no se apiada de mi; y derrama mi bilis sobre el suelo. 14Él rompe a través de mi pared una y otra vez; Él corre hacia mí como un guerrero.
15He cocido cilicio sobre mi piel; he empujado mi cuerno dentro del suelo. 16Mi cara está roja con el llanto; en mis párpados está la sombra de muerte 17aunque no hay violencia en mis manos, y mi oración es pura.
18Tierra, no cubras mi sangre; no dejes que mi llanto tenga lugar de descanso. 19Incluso ahora, verás, mi Testigo está en el cielo; Él, quien testifica por mí, está en lo alto.
20Mis amigos se burlan de mí, pero mi ojo derrama lágrimas para Dios. 21¡Yo pido por ese testigo en el cielo, que argumente por este hombre con Dios, como lo hace un hombre con su vecino! 22Pues cuando algunos años hayan pasado, yo iré a un lugar del cual yo no regresaré.

17

1Mi espíritu esta consumido, y mis días están terminados; la tumba está lista para mi. 2Seguramente hay burladores conmigo; mi ojo debe siempre ver su provocación. 3Dame una promesa, sé Tú una garantía para mí contigo; ¿quién más está ahí que pueda ayudarme?

4Porque Tú, Dios, has aislado sus corazones del entendimiento; por lo tanto, Tú no los exaltarás a ellos sobre mi. 5Aquel que denuncia sus amigos por una recompensa, los ojos de sus niños fallarán.
6Pero Él me ha convetido un dicho de la gente; ellos escupen en mi cara. 7Mi ojo también está nublado por la pena; todas las partes de mi cuerpo estan tan delgadas como sombras. 8Los hombres rectos estarán aturdidos por esto; el hombre inocente se volcará contra los hombres impíos.
9El hombre recto se mantendrá en su camino; aquel que tiene manos límpias se volverá fuerte y más fuerte. 10Pero en cuanto a todos ustedes, vengan ahora; yo no encontraré un hombre sabio entre ustedes.
11Mis días son pasado; mis planes están destrozados, y así están los deseos de mi corazón. 12Estas personas, estos burladores, cambian la noche en día; la luz está cerca de la oscuridad.
13Desde que miré al Seol como mi hogar; desde que he tendido mi cama en la oscuridad; 14desde que dije al pozo: 'Tú eres mi padre,' y al gusano: ' Tú eres mi madre o mi hermana,' 15¿Entonces dónde está mi esperanza? ¿En cuanto a mi esperanza, quién puede ver alguna? 16Puede la esperanza bajar conmigo a las puertas del Seol cuando descendamos al polvo? "

18

1Luego Bildad el suhita contestó y dijo: 2"¿Cuándo vas a detener tu hablar? Considera, y después nosotros vamos a hablar.

3¿Porqué somos considerados como bestias; porqué nos hemos convertido estúpidos en tu visión? 4Tú quién te desgarras a ti mismo en tu enojo, ¿Debe la tierra ser abandonada por ti o las rocas ser removidas fuera de sus lugares?
5En efecto, la luz de las personas malvadas va a ser apagada; la chispa de su fuego no va a brillar. 6La luz va a ser oscura en su tienda; su lámpara sobre él va a ser apagada.
7Los pasos de su fuerza se harán cortos; sus propios planes van a derrumbarlo. 8Pues él va a ser echado en una red por sus propios pies; él va a caminar a la trampa.
9Una trampa lo va a tomar por el talón; un lazo lo sujetará. 10Una soga está escondida para él en la tierra; y una trampa para él en el camino. 11Terrores lo harán temer en cada lado; ellos van a perseguirlo en sus talones.
12Su riqueza va a convertirse en hambre, y la calamidad va a estar preparada a su lado. 13Las partes de su cuerpo van a ser devoradas; en efecto, el primer hijo de muerte va a devorar sus partes.
14Él es arrancado de la seguridad de su tienda y hecho marchar hacia el rey de los terrores. 15No su propria gente va a vivir en su tienda después de que ellos vean que el azúfre es dispersado en su casa.
16Sus raíces se secarán debajo; arriba se cortarán sus ramas. 17Su memoria va a perecer de la tierra; él no tendrá nombre en la calle.
18Él será conducido de la luz a la oscuridad y será expulsado fuera de este mundo. 19Él no tendrá hijo o hijo de sus hijos de entre su gente, ni ningún pariente restante donde el se había quedado. 20Aquellos quienes viven en el oeste van a ser horrorizados con lo que le pasará a él un día; aquellos quienes vivan en el este van a ser asustados por esto.
21Seguramente así son las casas de las personas injustas, los lugares de aquellos quienes no conocen a Dios."

19

1Entonces Job respondió y dijo: 2"¿Cuánto más ustedes me harán sufrir y me romperán en pedazos con palabras?

3Estas diez veces que ustedes me han reprochado; ustedes no se avergüenzan de haberme tratado duramente. 4Si ciertamente es verdad que yo he errado, mi error sigue siendo mi propia preocupación.
5Ciertamente si ustedes se enaltecen a sí mismos sobre mí y usan mi humillación en contra mía, 6entonces ustedes deben saber que Dios me ha hecho mal a mí y me ha atrapado en su red.
7Miren, yo clamo: '¡Violencia!' pero yo no recibo respuesta. Yo grito por ayuda, pero no hay justicia. 8Él ha amurallado mi camino para que yo no pueda pasar, y Él ha puesto oscuridad en mi camino. 9Él me ha despojado de mi gloria, y Él ha quitado la corona de mi cabeza.
10Él me ha derribado en cada lado, y yo estoy destruido; Él ha arrancado mis esperanzas como a un árbol. 11Él también ha encendido su ira en mi contra; Él me considera como a uno de sus adversarios. 12Sus tropas vienen juntas; ellas forman colinas de asedio en contra mía y acampan alrededor de mi tienda.
13Ha puesto a mis hermanos lejos de mí; mis conocidos están completamente enajenados de mí. 14Mis parientes me han fallado; mis amigos cercanos me han olvidado.
15Aquellos que una vez se quedaron como huéspedes en mi casa, y mis siervas me consideran como a un extraño; soy un extranjero a su vista. 16Yo llamo a mi siervo, pero él no me da respuesta, a pesar de que yo le suplique con mi boca.
17Mi aliento es ofensivo para mi esposa; incluso soy asqueroso a aquellos que nacieron del vientre de mi madre. 18Hasta los niños jóvenes me desprecian; si yo me levanto para hablar, ellos hablan en mi contra. 19Todos mis amigos cercanos me aborrecen, aquellos a quienes yo amo se han vuelto en mi contra.
20Mis huesos se pegan a mi piel y a mi carne; yo sobrevivo solamente por la piel de mis dientes. 21Tengan piedad de mí, tengan piedad de mí, mis amigos, porque la mano de Dios me ha tocado. 22¿Por qué me persiguen como si ustedes fueran Dios? ¿Por qué ustedes no están satisfechos con consumir mi carne?
23¡Oh, que mis palabras sean ahora escritas! ¡Oh, que ellas sean inscritas en un libro! 24¡Oh, que con un lápiz de hierro y plomo sean grabadas en una roca para siempre!
25Pero en cuanto a mí, yo sé que mi Redentor vive, y que al final Él se parará sobre la tierra; 26después de mi piel, eso es, este cuerpo, sea destrozado, entonces en mi carne yo veré a Dios. 27Yo lo veré con mis propios ojos—yo, y no alguien más. Mi corazón falla dentro de mí.
28Si ustedes dicen: '¡Cómo nosotros lo perseguiremos a él! La raíz de sus problemas están en él,' 29entonces tengan miedo de la espada, porque la ira trae el castigo de la espada, para que ustedes puedan saber que hay un juicio."

20

1Entonces Zofar el naamatita respondió y dijo: 2"Mis pensamientos me hacen responder rápidamente a causa de la preocupación que está en mí. 3Yo escucho una reprensión que me deshonra, pero un espíritu de mi entendimiento me contesta.

4¿No conoces este hecho de tiempos antiguos, cuando Dios colocó al hombre en la tierra: 5el triunfo de un hombre malvado es corto, y el gozo de un hombre impío dura solamente un momento?
6Aunque su altura alcance los cielos, y su cabeza alcance las nubes, 7aún así, tal persona perecerá permanentemente como sus propias heces; aquellos quienes lo han visto dirán: '¿Dónde está él?'
8Él desaparecerá como un sueño y no será encontrado; ciertamente, él será perseguido como a una visión de la noche. 9El ojo que lo vio no lo verá más; su hogar no lo verá más.
10Sus hijos se disculparán con las personas pobres; sus manos tendrán que devolver su riqueza. 11Sus huesos están llenos de fuerza juvenil, pero ella será enterrada con él en el polvo.
12A pesar de que la maldad es dulce en su boca, a pesar de que él la esconde debajo de su lengua, 13a pesar de que él la sostiene allí y no la deja ir pero la mantiene todavía en su boca-- 14la comida en sus intestinos se vuelve amarga; se convierte en el veneno de áspides dentro de él.
15Él traga riquezas, pero él las vomitará otra vez; Dios las sacará de su estómago. 16Él chupará el veneno de áspides; la lengua de víbora lo matará.
17Él no gozará las corrientes, las torrentes de miel y mantequilla. 18Él devolverá el fruto de su labor y no será capaz de comerlo; él no gozará la riqueza ganada por su comercio. 19Pues él ha oprimido y ha descuidado a las personas pobres; él ha tomado violentamente casas que él no construyó.
20Porque él no ha conocido satisfacción en sí mismo, él no será capaz de salvar nada en lo cuál él tome placer. 21No queda nada que él no haya devorado; por lo tanto su prosperidad no será permanente. 22En la abundancia de su riqueza él caerá en tribulación; la mano de todos quienes están en pobreza vendrán en contra de él.
23Cuando él esté a punto de llenar su estómago, Dios lanzará la ferocidad de Su ira sobre él; Dios la hará llover sobre él mientras esté comiendo. 24Aunque ese hombre huirá del arma de hierro, un arco de bronce le disparará. 25La flecha le perforará a través de su espalda y surgirá; ciertamente, la punta brillante saldrá a través de su hígado; terrores vienen sobre él.
26Completa oscuridad está reservada para sus tesoros; un fuego no avivado lo devorará; consumirá lo que quede en su tienda. 27Los cielos revelarán su iniquidad y la tierra se levantará contra él como un testigo.
28La riqueza de su casa se desvanecerá; sus bienes fluirán en el día de la ira de Dios. 29Esta es la porción del hombre malvado de parte de Dios, la herencia reservada para él por Dios."

21

1Entonces Job contestó y dijo: 2"Escucha cuidadosamente mis palabras y permite que éstas sean el consuelo que tú me ofreces a mí. 3Sopórtame y yo también hablaré; después de que yo haya hablado, sigue mofándote.

4En cuanto a mí, ¿es mi queja a una persona? ¿Por qué yo no debería ser impaciente? 5Mírame y espántate y coloca tu mano sobre tu boca. 6Cuando yo pienso acerca de mis sufrimientos, yo estoy aterrorizado, y temblores se apoderan de mi cuerpo.
7¿Por qué gente malvada continúa viviendo, envejecen, y crecen podesoros en poder? 8Sus descendientes están establecidos con ellos a su vista y su descendencia está establecida delante de sus ojos. 9Sus casas están protegidas del temor; tampoco está la vara de Dios sobre ellos.
10Su toro engendra; no falla al hacerlo; su vaca pare y no pierde su becerro prematuramente. 11Ellos envían a sus pequeños como a un rebaño y sus hijos bailan. 12Ellos cantan al tamborín y al arpa y se regocijan con la música de la flauta.
13Ellos pasan sus días en prosperidad y ellos bajan silenciosamente al Seol. 14Ellos le dicen a Dios: 'Aléjate de nosotros porque no deseamos ningún conocimiento de Tus caminos. 15¿Qué es el Todopoderoso, que nosotros deberíamos adorarlo? ¿Qué ventaja nosotros tendríamos si oramos a Él?
16Ves, ¿no está su prosperidad en sus propias manos? Yo no tengo nada que ver con el consejo de personas malvadas. 17¿Cuán a menudo es que la lámpara de personas malvadas se apaga, o que su calamidad viene sobre ellos? ¿Cuán a menudo ocurre que Dios distribuye penas a ellos en Su ira? 18¿Cuán a menudo es que ellos se vuelven como el residuo de la cosecha delante del viento o como paja que la tormenta se lleva lejos?
19Tú dices: 'Dios amontona la culpa de uno para que sus hijos paguen.' 20Deja que él mismo la pague para que él pueda conocer su culpa. Deja que sus ojos vean su propia destrucción y deja que él beba de la ira del Todopoderoso. 21Pues, ¿qué le importa a él su familia después de él, cuando el número de sus meses se ha cortado?
22¿Puede alguien enseñarle a Dios conocimiento, puesto que Él es quien juzga incluso a aquellos que están en lo alto? 23Un hombre muere en su completa fuerza, estando completamente callado y en quietud. 24Su cuerpo está lleno de leche y la médula de sus huesos está húmeda y en buena salud.
25Otro hombre muere en amargura de su alma, uno quien nunca ha experimentado nada bueno. 26Ellos se acuestan igual en el polvo; los gusanos los cubren a ambos.
27Ves, yo conozco tus pensamientos y las maneras en las cuales tú deseas hacerme daño. 28Pues tú dices: '¿Dónde está ahora la casa del príncipe? ¿Dónde está la tienda en la cual el hombre malvado una vez vivió?'
29¿Nunca le has preguntado a personas viajeras? ¿No conoces la evidencia que ellos pueden contar, 30que el hombre malvado es guardado del día de calamidad, y que él es llevado lejos del día de la ira?
31¿Quién condenará el camino del hombre malvado a su cara? ¿Quién le pagará el mal que él ha hecho? 32Sin embargo, él será llevado al sepulcro; hombres mantendrán vigilancia sobre su tumba. 33Los terrones del valle les serán dulce; todas las personas seguirán tras él, así como hubo innumerables personas delante de él.
34¿Cómo entonces tú me consuelas con tonterías, si en tus respuestas no hay nada más que falsedad?"

22

1Entonces Elifaz el temanita contestó y dijo: 2"¿Puede un hombre ser útil para Dios? ¿Puede un hombre sabio ser útil para Él? 3¿Es de placer para el Todopoderoso si eres recto? ¿Es de ganancia para Él si haces tus caminos sin culpa?

4¿Es a causa de tu reverencia hacia Él que te reprende y te lleva a juicio? 5¿No es tu maldad grande? ¿No hay fin a tus iniquidades?
6Pues tú has demandado garantía de un préstamo de tu hermano sin razón y has quitado ropa de los desnudos. 7Tú no has dado agua a la gente cansada para que beba; has retenido pan de la gente hambrienta 8aunque tú, un hombre fuerte, poseíste la tierra, aunque tú, un hombre de honor, viviste en ella.
9Has echado a las viudas lejos y sin nada; los brazos de los huérfanos han sido rotos. 10Por lo tanto, hay trampas a tu alrededor, y el miedo repentino te aflige. 11Hay oscuridad, para que no puedas ver; una abundancia de aguas te cubre.
12¿No está Dios en las alturas del cielo? ¡Mira la altura de las estrellas, cuán alto están! 13Tú dices, '¿Qué sabe Dios? ¿Puede Él juzgar a través de la espesa oscuridad? 14Las nubes espesas son una cobertura para Él para que no nos vea; Él camina en la bóveda del cielo.'
15Guardarás el antiguo camino que los hombres malvados han caminado- 16aquellos que fueron arrebatados antes de su tiempo, aquellos cuyos cimientos se han eliminado como un río, 17aquellos que dijeron a Dios: 'Apártate de nosotros;' aquellos que dijeron: '¿Qué nos puede hacer el Todopoderoso a nosotros?'
18Sin embargo, Él llenó sus casas de cosas buenas; los planes de la gente malvada están lejos de mí. 19La gente recta ve su destino y está alegre; la gente inocente se ríe de ellos con desdén. 20Ellos dicen: 'Seguramente aquellos que se levantaron en contra de nosotros son cortados; el fuego ha consumido sus posesiones.'
21Ahora ponte de acuerdo con Dios y ten paz con Él; de esa manera, el bien vendrá a ti. 22Recibe, te suplico, instrucciones de Su boca; guarda Sus palabras en tu corazón.
23Si regresas al Todopoderoso, serás edificado, si pones la injusticia lejos de tus tiendas. 24Deposita tu tesoro en el polvo, el oro de Ofir entre las piedras de los arroyos, 25y el Todopoderoso será tu tesoro, plata preciosa para ti.
26Pues entonces tendrás placer en el Todopoderoso; levantarás tu rostro a Dios. 27Harás tu oración a Él y Él te escuchará; pagarás tus votos a Él. 28Tú también decretarás cualquier cosa y será confirmada para ti; la luz brillará en tus caminos.
29Dios humilla a un hombre orgulloso y salva al que tiene sus ojos bajos. 30Él rescatará hasta al hombre que no es inocente; quien será rescatado a través de la limpieza de tus manos."

23

1Entonces Job contestó y dijo: 2"Incluso hoy mi queja es amarga; mi mano es pesada a causa de mi gemir.

3¡Oh, si yo supiera dónde yo pudiera encontrarlo! ¡Oh, que yo pueda venir a Su lugar! 4Yo pondría mi caso en orden delante de Él y llenaría mi boca con argumentos. 5Yo aprendería las palabras con las cuales Él me contestaría y entendería lo que Él me diría a mí.
6¿Él argumentaría en mi contra en la grandeza de su poder? No, Él me prestaría atención a mí. 7Allí la persona recta puede argumentar con Él. En esta manera yo sería perdonado para siempre por mi juez.
8Vean, yo voy hacia el este, pero Él no está ahí, y hacia el oeste, pero yo no Lo puedo percibir. 9Al norte, donde Él está trabajando, pero yo no puedo verlo, y al sur, donde Él se esconde para que yo no pueda verlo.
10Pero Él conoce el camino que yo tomo; cuando Él me ha probado, yo saldré como el oro. 11Mi pie se ha mantenido rápido a Sus pasos; yo me he mantenido en Su camino y no me he volteado a un lado. 12Yo no he retrocedido del mandamiento de Sus labios; yo he atesorado las palabras de Su boca más que mi porción de comida.
13Pero Él es único en su clase, ¿quién puede hacerle cambiar? Lo que Él desea, Él hace. 14Pues Él lleva a cabo Su decreto en contra de mí; hay muchos como esos.
15Por lo tanto, yo estoy aterrorizado en Su presencia; cuando yo pienso en Él, yo tengo miedo de Él. 16Pues Dios ha hecho mi corazón débil; el Todopoderoso me ha aterrorizado. 17Yo no he sido llevado a un final por causa de la oscuridad, a causa de la oscuridad espesa que cubre la melancolía de mi rostro.

24

1¿Por qué los tiempos para juzgar a la gente malvada no son establecidos por el Todopoderoso? ¿Por qué aquellos que son fieles a Dios no ven venir Sus días de jucio?

2Hay personas malvadas que remueven los marcadores de límites; hay personas malvadas que se llevan los rebaños a la fuerza y los ponen en sus propios pastos. 3Ellos se llevan el burro de aquellos sin padres; ellos se llevan al buey de la viuda como seguridad. 4Ellos fuerzan a la gente necesitada afuera de su senda; la gente pobre de la tierra se esconde a sí mismos de ellos.
5Mira, esta gente pobre sale a sus trabajos como burros salvajes en el desierto, buscando cuidadosamente por comida; quizás los árabes le provean comida para sus hijos. 6La gente pobre recoge en la noche en los campos de otras personas, ellos espigan uvas de la cosecha de aquella gente malvada. 7Ellos se acuestan desnudos toda la noche sin ropa; ellos no tienen cubierta en el frío.
8Ellos están mojados con las lluvias de las montañas; ellos se acuestan al lado de grandes rocas porque no tienen refugio. 9Hay gente malvada que arranca a los huérfanos del pecho de sus madres, y gente malvada quienes llevan niños como seguridad de la gente pobre. 10Pero la gente pobre anda desnuda, sin ropa; aunque andan hambrientos, ellos cargan las gavillas de granos de otros.
11La gente pobre hace aceite dentro de las paredes de aquellos hombres malvados; ellos pisan los lagares de los hombres malvados, pero ellos mismos sufren sed. 12En la ciudad la gente gime; la gente herida llora, pero Dios no presta atención a sus oraciones.
13Algunos de esos hombres malvados se rebelan en contra de la luz; ellos no conocen sus caminos; ni tampoco ellos se quedan en sus senderos. 14Antes de la luz del día el asesino se levanta y mata a la gente pobre y a la gente necesitada; en la noche él es como un ladrón.
15También, el ojo del adúltero espera por el atardecer; él dice: 'Ningún ojo me verá.' Él disfraza su rostro. 16En la oscuridad la gente malvada busca en las casas; pero ellos se encierran en el día; a ellos no les importa la luz. 17Para todos ellos, la gruesa oscuridad es como la mañana; pues ellos son amigos con los terrores de la gruesa oscuridad.
18Rápidamente ellos fallecen, sin embargo, como espuma en la superficie de las aguas; su porción de la tierra está maldita; nadie va a trabajar en sus viñedos. 19Como la sequía y el calor derriten la nieve en aguas, así el Seol se lleva a aquellos quienes han pecado.
20El vientre que lo concibió lo olvidará; el gusano se alimentará dulcemente de él, él no será recordado más; de esta forma, la maldad será rota como un árbol. 21El malvado devora a la mujer estéril que no ha concebido hijos; él no hace ningún bien a la viuda.
22Aún Dios arrastra a la gente poderosa con Su poder; Él se levanta y no los fortalece en su vida. 23Dios les permite pensar que están seguros, y ellos están felices acerca de eso, pero Sus ojos están en sus caminos.
24Estas personas son exaltadas; aún, en sólo poco tiempo, ellos se irán; ciertamente, ellos serán traídos abajo; ellos serán reunidos como todos los demás; ellos serán cortados como las puntas de orejas de grano. 25Si no es así, ¿quién puede probarme ser un mentiroso?; ¿quién puede hacer que mi discurso no valga nada?"

25

1Luego Bildad el suhita contestó y dijo: 2"Dominio y temor están con Él; Él hace orden en los lugares del cielo. 3¿Hay algún final para el número de Sus ejércitos? ¿Sobre quién Su luz no brilla?

4¿Cómo entonces el hombre puede ser justo con Dios? ¿Cómo puede el que es nacido de una mujer ser limpio, aceptable para Él? 5Mira, hasta la luna no tiene resplandor para Él; las estrellas no son puras en Su vista. 6¡Cuánto menos el hombre, quien es un gusano-- un hijo de hombre, quien es un gusano!"

26

1Luego Job contestó y dijo: 2"¡Cómo tú has ayudado a uno quien no tiene poder! ¡Cómo tú has salvado el brazo que no tiene fuerza! 3¡Cómo tú has aconsejado a uno quien no tiene sabiduría y anunciaste a él el sonido del conocimiento! 4¿Con la ayuda de quién tu has hablado estas palabras? ¿De quién fue el espíritu que vino de ti?

5Los muertos son hechos para temblar, aquellos quienes están debajo de las aguas y todos los que habitan en ellas. 6El Seol está desnudo ante Dios, destrucción en sí misma no tiene cobertura contra Él.
7Él expande los cielos del norte sobre los espacios vacíos, y Él cuelga la tierra sobre nada. 8Él une las aguas en sus gruesas nubes, pero las nubes no se rasga bajo ellas.
9Él cubre la superficie de la luna y esparce sus nubes en ella. 10Él ha grabado una frontera circular en la superficie de las aguas como la línea entre luz y oscuridad.
11Los pilares de los cielos tiemblan y están sorprendidos en Su reprensión. 12Él calma el mar con su poder; por su entendimiento Él destrozó a Rahab.
13Por su aliento Él hizo los cielos despejados; Su mano perforó a la serpiente que huía. 14Mira, estos son solo los márgenes de sus caminos; ¡Cuán pequeño el susurro que nosotros escuchamos de Él! ¿Quién puede entender el estruendo de Su poder?"

27

1Job continuó hablando y él dijo: 2"Tan cierto como que Dios vive, Quien se ha llevado mi justicia, el Todopoderoso, Quien hizo mi vida amarga, 3mientras mi vida todavía esté en mí, y el aliento de Dios está en mi naríz, esto es lo que haré.

4Mis labios no hablarán maldad, tampoco mi lengua hablará engaño; 5yo nunca admitiré que ustedes tres tienen la razón; hasta que yo muera nunca negaré mi integridad.
6Yo me mantendré firme a mi justicia y no la dejaré ir; mis pensamientos no me reprocharán mientras yo viva. 7Que mi enemigo sea como un hombre malvado; que él, quien se levanta en mí contra, sea como un hombre injusto.
8Pues, ¿cuál es la esperanza de un hombre impío cuando Dios lo corta, cuando Dios se lleva su vida? 9¿Escuchará Dios su llanto cuando el problema venga sobre él? 10¿Se deleitará él mismo en el Todopoderoso y clamará a Dios en todo tiempo?
11Yo le enseñaré a ustedes acerca de la mano de Dios; yo no ocultaré los pensamientos del Todopoderoso. 12Miren, todos ustedes han visto esto ustedes mismos; ¿por qué entonces han hablado todas estas tonterías?
13Este es el destino de un hombre malvado con Dios, la herencia del opresor que él recibe del Todopoderoso: 14Si sus hijos se multiplican, es por la espada; sus descendientes nunca tendrán comida suficiente.
15Aquellos quienes le sobrevivan serán enterrados por plaga, y sus viudas no harán lamento por ellos. 16Aunque el hombre malvado acumule plata como el polvo y acumule ropa como barro, 17él puede acumular ropa, pero las personas justas se las pondrán, y las personas inocentes dividirán la plata entre ellos.
18Él construye su casa como una araña, como un refugio que un guardia hace. 19Él se acuesta en cama de rico, pero él no seguirá haciéndolo así; él abre sus ojos y todo se ha ido.
20Los terrores le alcanzan como las aguas; una tormenta se lo lleva en la noche. 21El viento del este se lo lleva lejos y él se va; lo barre fuera de su lugar.
22Este se lanza a sí mismo sobre él y no se detiene; él intenta huir fuera de su mano. 23Aplaude sus manos a él en burla; lo saca de su lugar con silbidos.

28

1Seguramente hay una mina de plata, un lugar donde ellos refinan oro. 2El hierro es sacado de la tierra; el cobre es fundido fuera de la piedra.

3Un hombre pone fin a la oscuridad y busca hasta los límites más lejanos, las piedras en oscuridad y densa tiniebla. 4Él abre pozos lejos de donde viven las personas, lugares que son olvidados por el pie de cualquiera. Él se queda lejos de la gente; él se columpia de un lado a otro.
5En cuanto a la tierra, de la cual viene el pan, se voltea debajo como por fuego. 6Sus piedras son el lugar donde los safiros son encontrados, y su polvo contiene oro.
7Ninguna ave de rapiña conoce el camino hacia él, ni el ojo del falcón le ha visto. 8Los animales orgullosos no han caminado tal camino, ni el león feroz ha pasado por ahí.
9Un hombre pone su mano en la roca del pedernal; Él vuelca las montañas por sus raíces. 10Él corta los canales entre las rocas; Su ojo ve toda cosa de valor allí. 11Él ata las corrientes para que no puedan correr; lo que está escondido allí, Él lo trae a la luz.
12¿Dónde será encontrada la sabiduría? ¿Dónde está el lugar del entendimiento? 13El hombre no sabe su precio; ni se encuentra en la tierra de los vivientes. 14Las aguas profundas bajo la tierra dicen: 'No está en mí;' el mar dice: 'No está conmigo.'
15No puede ser obtenido por oro; ni tampoco puede la plata ser medida como su precio. 16No puede ser valorada con el oro de Ofir, con preciado ónix o safiro. 17El oro y el cristal no puede igualarlo en valor; tampoco puede ser cambiado por joyas de oro fino.
18Ninguna mención es digna de hacerse del coral o jazpe; ciertamente, el precio de la sabiduría es más que los rubíes. 19El topacio de Etiopía no la iguala; tampoco puede ser valuado en términos de oro puro.
20¿De dónde, pues, viene la sabiduría? ¿Dónde está el lugar del entendimiento? 21La sabiduría está escondida de los ojos de todas las cosas vivientes y se mantiene escondida de las aves de los cielos. 22La Destrucción y la Muerte dicen: 'Nosotros hemos escuchado solo un rumor sobre eso con nuestros oídos.'
23Dios entiende el camino hacia eso; Él conoce su lugar. 24Pues Él mira los confines de la tierra y ve bajo todos los cielos. 25Él hizo la fuerza de los vientos y la cantidad de agua por medida.
26Él hizo un decreto a la lluvia y un camino al rayo del trueno. 27Entonces Él vió sabiduría y la anunció; la estableció, de hecho, y Él la examinó. 28A personas Él dijó: 'Vean, el temor del Señor- que es sabiduría; para apartarse del mal es entendimiento.'

29

1Job continuó y dijo: 2"Oh, si pudiera estar como en los pasados meses cuando Dios cuidaba de mí, 3cuando Su lámpara brilló sobre mi cabeza, y cuando caminé entre la oscuridad por Su luz.

4¡Oh, que yo fuera como en la madurez de mis días, cuando la amistad de Dios estaba en mi carpa, 5cuando el Todopoderoso todavía estaba conmigo, y mis hijos estaban alrededor mío, 6cuando mi camino estuvo cubierto de crema, y las piedras me brotaban corrientes de aceite!
7Cuando iba a la puerta de la ciudad, cuando yo me sentaba en mi lugar en la plaza de la ciudad, 8los hombres jóvenes me miraban y mantenían su distancia de mí en respeto, y la gente envejecida se levantaban y se paraban por mí.
9Los príncipes se abstenían de hablar cuando yo venía; ellos ponían sus manos sobre sus bocas. 10Las voces de los nobles fueron silenciadas, y sus lenguas se pegaban al techo de sus bocas.
11Pues, después que sus oidos me oían, ellos luego me bendecían; después que sus ojos me veían, luego ellos daban testimonio de mí, y me aprobaban 12porque yo rescaté a aquel que era pobre cuando clamó, y aquel que no tenía padre cuando no tenía quien le ayudara. 13La bendición de aquel quien estaba a punto de perecer, vino a mí; yo causaba que el corazón de la viuda cantara por gozo.
14Me puse justicia y me cubrió; mi justicia fue como una túnica y turbante. 15Fui ojos para personas ciegas; fui pies para personas cojas. 16Fui un padre de personas con necesidad; yo examinaba el caso de personas quienes aún yo no conocía.
17Yo quebré las quijadas de los hombres injustos. Yo le saqué a la víctima de entre sus dientes. 18Luego dije: 'Yo moriré en mi nido; yo multiplicaré mis días como los granos de arena. 19Mis raíces están esparcidas hacia las aguas, y el rocío se encuentra toda la noche en mis ramas.
20El honor en mí es siempre fresco, y el arco de mi fuerza es siempre nuevo en mi mano.' 21A mí los hombres me escuchaban; ellos esperaban por mí; ellos se quedaban en silencio para escuchar mi consejo. 22Después que mis palabras terminaban, ellos no hablaban más; mi discurso caía como agua sobre ellos.
23Ellos siempre esperaron por mí como ellos esperaban por la lluvia; ellos abrieron ampliamente sus bocas para beber mis palabras, como harían con la lluvia tardía. 24Yo sonreí sobre ellos cuando ellos no se lo esperaban; ellos no rechazaron la luz de mi rostro.
25Yo decidía su camino y me senté como su jefe; viví como un rey en su ejército, como uno que consuela a los que sufren.

30

1Ahora aquellos que son más jóvenes que yo no tienen nada sino burlas para mí, estos jóvenes a cuyos padres yo reusaría permitir que trabajaran al lado de los perros de mi rebaño. 2En realidad, ¿cómo podría ayudarme la fuerza de las manos de sus padres, hombres quiénes a causa de su edad avanzada su fuerza ha perecido? 3Ellos estaban flacos a causa de su pobreza y hambre; ellos roían la tierra seca en la oscuridad del desierto y la desolación.

4Ellos arrancaban yerbas amargas y hojas de arbustos; las raíces de retama eran su alimento. 5Ellos fueron expulsados de entre los pueblos quienes gritaron detrás de ellos como uno lo haría detrás de un ladrón. 6Así que ellos tuvieron que vivir en los valles de los ríos, en hoyos en la tierra y en las rocas.
7Entre los arbustos ellos rebuznaban como burros; se reunían bajo los arbustos. 8Ellos eran hijos de tontos, en realidad, hijos de gente sin nombre. Ellos fueron expulsados de la tierra a latigazos
9Pero ahora, para sus hijos yo he venido a ser motivo de una canción de burla; en efecto, ahora yo soy una broma para ellos. 10Ellos me aborrecen y se paran lejos de mí; ellos no se retraen de escupir en mi cara. 11Pues Dios ha aflojado la cuerda a mi arco y me ha afligido, y aquellos que se burlan de mí lo hacen en mí cara sin ninguna restricción.
12Sobre mi mano derecha se levanta la chusma; ellos me llevan lejos y apilan contra mí sus montículos de asedio. 13Ellos destruyen mi camino; y empujan hacia adelante el desastre para mí, hombres quienes no tienen a nadie que los detenga.
14Ellos vinieron contra mí como un ejército a través de un hoyo ancho en el muro de una ciudad; en medio de la destrucción ellos rodaron sobre mí. 15El terror se tornó sobre mí; mi honor es llevado lejos como por el viento; mi prosperidad se discipa como una nube.
16Ahora mi vida se está derramando en mí; muchos días de sufrimiento me han agarrado. 17En la noche mis huesos son perforados; los dolores que roen en mí no descansan.
18La gran fuerza de Dios ha agarrado mis vestidos; me ha envuelto como el collar de la túnica. 19Él me ha lanzado al lodo; he venido a ser como polvo y cenizas.
20Yo ruego a Tí, pero Tú no me respondes; me pongo de pie, y Tú apenas me miras. 21Tú has cambiado y has sido cruel conmigo; con la fuerza de tu mano me persigues.
22Tú me has levantado al viento y haces que me lleve lejos; me tiras adelante y hacia atrás en la tormenta. 23Pues yo se que Tú me llevarás a la muerte, a la casa destinada para todas las cosas vivientes.
24Sin embargo, ¿quién no extiende sus manos para rogar por ayuda cuando cae? ¿Quién en problemas no pide ayuda? 25¿No lloré yo por el que estaba en problemas? ¿No me afligí por el hombre en nesecidad? 26Cuando yo buscaba el bien, entonces vino el mal; cuando yo esperaba la luz, en su lugar vino oscuridad.
27Mi corazón está angustiado y no descanza; días de aflicción me han sobrevenido. 28Yo he ido de aquí para allá como uno que estaba viviendo en la obscuridad, pero no a causa del sol; Yo me levanté en la asamblea y grité por ayuda. 29Yo soy un hermano para los chacales, una compañía de avestruces.
30Mi piel es negra y se me cae; mis huesos están quemados con calor. 31Por lo tanto, mi arpa esta afinada para canciones de luto, mi flauta para el canto de aquellos que lloran.

31

1He hecho yo un pacto con mis ojos; ¿cómo debo mirar con deseo una virgen?2Pues, ¿cuál es la porción del Dios de arriba, la heredad del Todopoderoso en las alturas?

3Yo pensaba que la calamidad es para personas injustas, y el desastre para los hacedores de maldad.4¿No ve Dios mis caminos y cuenta todos mis pasos?
5Y si he caminado con falsedad, y si mis pies se han apresurado al engaño, 6déjame ser juzgado honestamente para que Dios conozca mi integridad.
7Si mis pasos se han vuelto fuera del camino recto, si mi corazón se fue detrás de mis ojos, si alguna mancha ha contaminado mis manos, 8entonces, déjame sembrar y permite que otro coma; de hecho que la cosecha sea arrancada de mi campo.
9Si mi corazón ha sido engañado por una mujer, si he estado esperando a la puerta de mi vecino, 10entonces, deja que mi esposa muela grano para otro, y deja que los otros se postren ante ella.
11Lo que sería un terrible crimen; de hecho, sería un crimen para ser castigado por los jueces.12Porque eso es un fuego que consume todo para el Seol y que quemaría toda mi cosecha.
13Si yo ignoré el pedido por justicia de parte de mi sirviente masculino o femenino cuando ellos discuteron conmigo, 14¿entonces, qué podré hacer cuando Dios se levante para acusarme a mí? ¿Cuándo Él venga a juzgarme, cómo le voy a contestar a Él?15¿Acaso el que me hizo en el vientre de mi madre no los hizo a ellos tambien? ¿No fue el mismo quien nos moldeó a todos en el vientre?
16Si yo he impedido el deseo de los pobres, o he causado que los ojos de la viuda se oscurezcan de tanto llorar, 17o si he comido mi bocado solo y no he permitido que aquellos sin padres lo puedan comer también- 18porque desde mi infancia el huérfano creció conmigo como con un padre, y he guiado a su madre, una viuda, desde el vientre de mi madre.
19¡Si he visto a alguien perecer por falta de ropa, o si he visto que un hombre necesitado no tenía ropa; 20si en su corazón no me ha bendecido porque él no ha sido calentado con la lana de mis ovejas, 21si he levantado mi mano contra personas huérfanas porque he visto mi apoyo en la puerta de la ciudad, entonces traigan cargos contra mí!
22Si yo he hecho estas cosas, entonces dejen que mi hombro se caiga del omóplato, y dejen que mi brazo sea roto de su articulación. 23Porque temía la destrucción por parte de Dios; por Su majestad, no fuí capaz de hacer esas cosas.
24¡Si he hecho del oro mi esperanza, y si he dicho al oro fino, 'Tú eres en quien confio;' 25si yo me he regocijado porque mi salud es grandiosa, porque mi mano ha obtenido muchas posesiones, entonces traigan cargos contra mí!
26Si yo he visto el sol cuando brilló, o la luna caminando en su brillantez, 27y si mi corazón ha sido secretamente atraído, de modo que mi boca ha besado mi mano en adoración a ellos- 28esto también sería un crimen a ser castigado por los jueces, por cuánto yo he negado el Dios de las Alturas.
29¡Si yo me he regocijado ante la destrucción de alguien que me odie o yo he sentido felicidad cuando un desastre le ha sobrevenido a él, entonces traigan cargos contra mí! 30De hecho, yo nunca he permitido que mi boca peque pidiendo que en su vida le vaya mal.
31Si los hombres de mi carpa nunca han dicho, '¿quién puede encontrar uno que no haya sido llenado con los alimentos de Job?' 32(aún el extranjero nunca ha tenido que quedarse en la plaza de la ciudad, porque yo siempre he abierto mis puertas al viajero), y si eso no es así, ¡entonces traigan cargos contra mí!
33Si, como la humanidad, yo he escondido mis pecados por ocultar mi culpa en mi túnica 34(porque tuve temor de las grandes multitudes, porque el desprecio de las familias me aterroriza, así que me quedé callado y no salí afuera), ¡entonces traigan acusaciones contra mí!
35¡Oh, si yo tuviera alguien que me escuche! Ves, aquí esta mi firma; deja que el Todopoderoso me conteste! ¡Si yo solo tuviera la acusación que mi oponente ha escrito! 36Seguramente yo lo cargaría abiertamente en mi hombro; yo me lo pondría como una corona. 37Yo le declararía a Él una suma de mis pasos; como príncipe confidente yo iría a Él.
38Si mi tierra siempre llora contra mí, y sus surcos lloran juntos, 39y si he comido sus cosechas sin haber pagado por ellas o he causado que sus dueños pierdan la vida, 40entonces deja que crezcan cardos en lugar de trigo y hierba en lugar de cebada." Las palabras de Job son finales.

32

1Así que estos tres hombres dejaron de contestarle a Job porque él era recto en sus propios ojos. 2Entonces se encendió la ira de Eliú, hijo de Baraquel el buzita, de la familia de Ram; se encendió en contra de Job porque él se justificó a sí mismo en vez de a Dios.

3La ira de Eliú también se encendió en contra de sus tres amigos porque no encontraron contestación para Job, y aún así ellos habían condenado a Job. 4Ahora Eliú había esperado para hablar con Job porque los otros hombres eran mayores que él. 5Sin embargo, cuando Eliú vió que no había contestación en las bocas de estos tres hombres, su ira se encendió.
6Entonces Eliú, hijo de Baraquel el buzita, habló y dijo: "Yo soy joven, y ustedes son muy viejos. Es por eso que me aguanté y no me atreví a decirles mi propia opinión. 7Dije: "El largo de los días debería hablar; una multitud de años debería enseñar sabiduría.
8Pero hay un espíritu en un hombre; el aliento del Todopoderoso le da entendimiento. 9No es solo la gente grandiosa que es sabia, ni la gente envejecida los únicos que entienden la justicia. 10Por lo tanto, les digo a ustedes: 'Escúchenme a mí; yo también les diré mi conocimiento.'
11Vean, esperé por sus palabras; yo atendí sus argumentos mientras ustedes pensaban qué decir. 12Ciertamente, les presté atención, pero, vean, no hubo ninguno de ustedes que pudiera convencer a Job o que pudiera responder a sus palabras.
13Tengan cuidado de no decir: '¡Hemos encontrado la sabiduría!' Dios tendrá que derrotar a Job; meramente el hombre no puede hacerlo. 14Pues Job no ha dirigido sus palabras en contra de mí, así que no le contestaré con las palabras de ustedes.
15Estos tres hombres están pasmados; ya no pueden contestarle a Job; no tienen una palabra más que decir. 16¿Debería yo esperar porque no están hablando, porque están ahí parados en silencio y no contestan más?
17No, yo también contestaré de mi parte; yo también les diré mi conocimiento. 18Pues estoy lleno de palabras; el espíritu dentro de mí me obliga. 19Vean, mi pecho es como el vino fermentándose sin ventilación; como odres nuevos, está listo para estallar.
20Yo hablaré para que así pueda ser refrescado; abriré mis labios y contestaré. 21No mostraré favoritismo; ni tampoco otorgaré títulos honoríficos a cualquier hombre. 22Pues yo no sé cómo otorgar tales títulos; si así lo hiciera, mi Hacedor pronto me llevaría.

33

1Así que ahora, Job, yo te ruego, escucha mi discurso; atiende a todas mis palabras. 2Mira ahora, yo he abierto mi boca; mi lengua ha hablado en mi boca. 3Mis palabras salen de la rectitud de mi corazón; mis labios hablan conocimiento puro.

4El Espíritu del Señor me ha hecho; el aliento del Todopoderoso me ha dado vida. 5Si tú puedes, contéstame; pon en orden tus palabras ante mí y párate.
6Mira, yo soy igual que tú a la vista de Dios; yo también he sido formado del barro. 7Mira, el terror de mí no te dará miedo; tampoco mi presión va a ser pesada sobre ti.
8Tú ciertamente has hablado en mi escuchar; yo he escuchado el sonido de tus palabras diciendo: 9'Yo soy limpio y sin transgresión; Yo soy inocente, y no hay pecado en mí.
10Mira, Dios encuentra oportunidades para atacarme; Él me considera como su enemigo. 11Él pone mis pies en trampas; Él vigila todos mis caminos.' 12Mira, en esto tú no tienes la razón--Yo te voy a contestar, pues Dios es más grande que el hombre.
13¿Por qué tú luchas contra Él? Él no rinde cuenta por cualquiera de sus acciones. 14Pues Dios habla una vez-- sí, dos, aunque el hombre no lo note. 15En un sueño, en una visión de la noche, cuando el sueño profundo cae sobre los hombres, en el sueño en la cama--
16entonces Dios abre los oídos de los hombres, y los asusta con amenazas, 17con el fin de sacar al hombre de sus propósitos pecaminosos, y mantener el orgullo lejos de él. 18Dios mantiene la vida del hombre lejos del abismo, su vida de cruzar a la muerte.
19El hombre es castigado también con dolor sobre su cama, con constante agonía en sus huesos, 20para que su vida aborrezca la comida, y su alma aborrezca las delicias.
21Su carne es consumida para que no pueda ser vista; sus huesos, que no se veían, ahora sobresalen. 22Ciertamente, su alma se acerca al abismo, su vida hacia aquellos quienes desean destruirla.
23Pero si hay un ángel quien pueda ser un mediador para él, un mediador, uno de entre los miles de ángeles, para demostrarle a él lo que es correcto hacer, 24y si el ángel es amable con él y le dice a Dios: 'Salva a esta persona de caerse al abismo; yo he encontrado un rescate para él,'
25entonces su carne va a convertirse más fresca que la de un niño; él volverá a los días de la fuerza de su juventud. 26Él va a orarle a Dios, y Dios será amable con él, para que él vea la cara de Dios con gozo. Dios le dará a la persona su triunfo.
27Luego esa persona cantará frente a otras personas y dirá: 'Yo pequé y pervertí eso que era correcto, pero mi pecado no fue castigado. 28Dios ha rescatado mi alma de irse por el abismo; mi vida seguirá viendo la luz.'
29Mira, Dios hace todas estas cosas con una persona, dos, sí, incluso tres veces, 30para traer de regreso su alma del abismo, para que él pueda ser iluminado con la luz de vida.
31Presta atención, Job, y escúchame a mí; guarda silencio y yo hablaré. 32Si tienes algo que decir, contéstame; habla, pues yo deseo probar que tú estás en lo correcto. 33Si no, entonces escúchame a mí; permanece en silencio, y yo te enseñaré sabiduría."

34

1Por otra parte, Eliú continuó hablando: 2"Escuchen a mis palabras, ustedes hombres sabios; escúchenme, ustedes que tienen conocimiento. 3Pues el oído trata palabras como el paladar prueba comida.

4Escogeremos para nosotros mismos lo que es justo: descubramos entre nosotros mismos lo que es bueno. 5Pues Job ha dicho: 'Yo soy justo, pero Dios se ha llevado mis derechos. 6Independientemente de mis derechos, yo soy considerado un mentiroso. Mi herida es incurable, aunque yo estoy sin pecado.'
7¿Cúal hombre es como Job, que bebe burla como agua, 8que camina en la compañía de aquellos que hacen mal, y que camina con hombres malvados? 9Pues él ha dicho: 'Es inútil para una persona tomar placer en hacer lo que Dios quiere.'
10Así que escúchenme, ustedes hombres de entendimiento: lejos esté de Dios que Él haga maldad; lejos esté del Todopoderoso que Él cometa pecado. 11Pues él devuelve el trabajo de una persona; Él hace a cada hombre encontrar la recompensa de sus propios caminos. 12En efecto, Dios no hace nada malvado, y el Todopoderoso nunca pervierte la justicia.
13¿Quién lo puso a cargo sobre la tierra? ¿Quién puso el mundo entero bajo Él? 14Si alguna vez Él estableció sus intenciones solamente en Él mismo, y si Él alguna vez juntó para sí mismo Su espíritu y Su aliento, 15entonces toda carne perecería junta; la humanidad regresaría al polvo de nuevo.
16Si ahora tú tienes entendimiento, escucha ésto; escucha el sonido de mis palabras. 17¿Puede uno que odie justicia gobernar? ¿Tú condenarías a Dios, quien es justo y poderoso?
18Dios, quien le dice a un rey: 'Tú eres vil', o dice a nobles: '¿Ustedes son malvados?' 19Dios, quien no muestra favoritismo a líderes y no reconoce a personas ricas más que a las pobres, pues todos ellos son el trabajo de sus manos. 20En un momento ellos morirán; a medianoche las personas serán sacudidas y pasarán; personas poderosas serán llevadas lejos, pero no por manos humanas.
21Pues los ojos de Dios están sobre los caminos de una persona; Él ve todos sus pasos. 22No hay oscuridad, ni espesa penumbra donde los hacedores de iniquidad puedan esconderse a sí mismos. 23Pues Dios no necesita examinar más a una persona; no hay necesidad para que cualquier persona tenga que ir delante de Él en juicio.
24Él quiebra a hombres poderosos en pedazos pues por sus caminos no se necesita más investigación; Él pone a otros en sus lugares. 25De esta manera Él tiene conocimineto de sus obras; Él derroca a estas personas en la noche; ellos son destruidos.
26A la vista de otros, Él los mata como criminales, por sus obras malvadas 27porque ellos se alejaron de seguirle y se negaron a reconocer cualquiera de sus caminos. 28De esta manera, ellos hicieron que el llanto de personas pobres vinieran a Él; Él escuchó el llanto de personas afligidas.
29Cuando Él se mantiene en silencio, ¿quién lo puede condenar? Si Él esconde su rostro, ¿quién puede percibirlo? Él gobierna sobre nación e individuo por igual, 30para que así un hombre impío no pueda gobernar, para que así no pueda haber ninguno que entrampe a las personas.
31Supongamos que alguien le dice a Dios: 'Yo soy ciertamente culpable, pero yo no pecaré más nunca, 32enséñame lo que no puedo ver; yo he cometido pecado, pero yo no lo haré más.' 33¿Ustedes piensan que Dios castigará el pecado de esa persona, ya que a ustedes le desagrada lo que Dios hace? Ustedes deben escoger, no yo. Así que digan qué es lo que ustedes saben.
34Hombres de entendimiento me dirán, en efecto, cada hombre sabio que me escucha dirá: 35'Job habla sin conocimiento; sus palabras son sin sabiduría.'
36Si tan solo Job estuviera puesto en juicio en los más pequeños detalles de su caso a causa de su hablar como hombre malvado. 37Pues él añade rebelión a su pecado; en medio nuestro él aplaude sus manos en burla; él amontona palabras contra Dios."

35

1Además Eliu continuó diciendo: 2"¿Crees que esto es justo cuando dices: 'Mi derecho delante de Dios'? 3Pues preguntas, '¿Qué útil es esto para mí? y, '¿Estaría yo mejor si hubiera pecado?'

4Yo les contestaré, a ambos, a tí y a tus amigos. 5Alza tu vista al cielo, y míralo; observa el cielo, el cual es más alto que tú.
6Si tú has pecado, que daño le haces a Dios? ¿Si tus transgresiones se amontonan alto, que le haces a Él? 7¿Si tú eres recto, qué le puedes dar a Él? ¿Qué recibirá Él de tu mano? 8Tú maldad puede dañar a un hombre, así como tú eres un hombre, y tu rectitud puede beneficiar a otro hijo de hombre.
9Debido a muchos actos de opresión, el pueblo grita; ellos claman por ayuda de manos de hombres poderosos. 10Pero ninguno dice: '¿Dónde está Dios mi Hacedor, quién da canciones en la noche, 11quién nos enseña más a nosotros que a las bestias de la tierra, y quién nos hace más sabios que las aves del cielo?'
12Allí ellos claman, pero Dios no da respuesta por el orgullo del hombre malvado. 13Dios ciertamente no escuchará un clamor tonto; el Todopoderoso no prestará atención a él. 14¡Cuánto menos te escuchará Él si dices que no lo ves, que tu caso está delante de Él, y que estás esperando por Él!
15Cuánto menos te responderá Él si tú dices que Él nunca castiga a alguno en ira, y que Él no esta muy preocupado por el orgullo del pueblo. 16Así que Job sólo abre su boca para hablar tonterias; él acumula palabras sin conocimiento."

36

1Eliú continuó y dijo: 2"Permíteme hablar un poco más, y yo te mostraré algunas cosas porque yo tengo un poco más que decir en defensa de Dios. 3Yo obtendré mi conocimiento desde lejos; yo reconoceré que la justicia le pertenece a mi Creador.

4Porque de hecho, mis palabras no serán falsas; alguien que es maduro en conocimiento está contigo. 5Mira, Dios es poderoso, y no desprecia a nadie; Él es poderoso en fuerza de entendimiento.
6Él no preserva la vida de la gente maligna pero en su lugar, hace lo que es correcto para aquellos quienes sufren. 7Él no quita sus ojos de la gente justa pero en su lugar, los pone en tronos como reyes por siempre, y ellos son levantados.
8Si ellos están amarrados en cadenas y atrapados en cuerdas de sufrimiento, 9entonces Él les revela a ellos lo que han hecho, y sus transgresiones y su orgullo.
10Él también les abre sus oídos a Sus instrucciones, y les ordena a ellos a alejarse de la iniquidad. 11Si ellos lo escuchan y lo adoran a Él, ellos pasarán sus días en prosperidad, sus años en alegría. 12Sin embargo, si ellos no escuchan, ellos morirán por la espada; ellos morirán porque no tienen conocimiento.
13Esos que son impíos de corazón guardan su enojo; ellos no claman por ayuda aún cuando Dios los amarra. 14Ellos mueren en su juventud; sus vidas terminan entre las prostitutas de culto.
15Dios rescata a la gente afligida por medio de sus aflicciones; Él abre sus oídos por medio de su opresión. 16De hecho, a Él le gustaría sacarlos de la angustia a un amplio lugar donde no hay dificultades y donde su mesa sería preparada con comida llena de grasa.
17Pero tú estás lleno de juicio en las personas malignas; juicio y justicia te han atrapado a ti. 18No dejes que tu enojo te lleve a burlarte, o que la grandeza de un rescate te lleve a un lado.
19¿Puede tu riqueza beneficiarte, para que no pases angustias, o puede todo el poder de tus fuerzas ayudarte? 20No desees la noche, para cometer pecado en contra de otros, cuando la gente es cortada en su lugar. 21Ten cuidado de no girarte al pecado porque estás siendo probado al sufrir para que te mantengas alejado del pecado.
22Mira, Dios es exaltado en Su poder; ¿Quién es un maestro como Él? 23¿Quién alguna vez lo ha instruído a Él en su camino? ¿Quién puede alguna vez decirle a Él: 'Tú has cometido injusticia?' 24Recuerda alabar Sus obras, de las cuales ha cantado la gente.
25Toda las personas han mirado esas obras, pero ellos ven esas obras solo desde muy lejos. 26Mira, Dios es grande, pero nosotros no lo entendemos bien a Él; el número de sus años es incalculable.
27Pues Él dibuja las gotas de agua que Él filtra como lluvia de Su vapor, 28la cual las nubes echan abajo y caen en abundancia sobre la humanidad. 29De hecho, ¿puede alguien entender la extensa cantidad de las nubes y el trueno desde su choza?
30Mira, Él esparce Su rélampago sobre él y cubre las raíces del mar. 31En Su camino, Él juzga la gente y da comida en abundancia.
32Él llena Su mano con el relámpago hasta que Él le ordena que caíga contra su objetivo. 33Su trueno advierte de la tormenta, el ganado también escucha que viene.

37

1En efecto, mi corazón tiembla ante esto; y se mueve de su lugar. 2Oye, oh, oye el ruido de su voz, el sonido que sale de su boca. 3Él lo envia bajo todo el cielo, y manda su relámpago a los bordes de la Tierra.

4Una voz ruge detrás de el; truena con la voz de su majestad; no contiene los rayos cuando se escucha su voz. 5Dios truena maravillosamente con Su voz; Él hace grandes cosas que no podemos comprender. 6Pero Él le dice a la nieve. 'Cae sobre la tierra'; igual a la lluvia, 'Conviértete en una gran lluvia.'
7Él detiene la mano de todos de trabajar, para que la gente, que Él ha hecho, pueda ver Sus obras. 8Entonces, la bestias se van a esconder y se quedan en sus refugios. 9La tormenta sale de su cámara en el sur y el frío de los vientos dispersados en el norte.
10Por el aliento de Dios, el hielo es dado; la expansión de la aguas congeladas son como metal. 11Ciertamente, Él pesa la densa nube con la humedad; Él esparse sus relámpagos a través de las nubes.
12Él mueve las nubes bajo su dirección, para que ellas hagan lo que Él les manda sobre la superficie del mundo entero. 13Él hace que todo esto suceda; a veces sucede para correción, a veces para su tierra, y a veces como actos de fidelidad para el convenio.
14Escucha esto, Job; detente y piensa de los hechos maravillosos de Dios. 15¿Sabes tú como Dios obliga su voluntad sobre las nubes y hace que los rayos destellen en ellos?
16¿Tú entiendes como flotan las nubes, las obras maravillosas de Dios, que es perfecto en conocimiento? 17¿Tú entiendes como tus ropas se ponen caliente cuando la tierra está quieta porque el viento viene del sur?
18¿Puedes tu extender el firmamento como Él puede- el cielo que es tan fuerte como un espejo de metal? 19Enséñanos lo que debemos decirle, porque nosotros no podemos exponer nuestros argumentos en orden a causa de la oscuridad de nuestras mentes. 20¿Debo decirle que deseo hablar con Él? ¿Habrá una persona que desea ser tragada?
21Ahora, la gente no puede mirar al sol cuando brilla en el cielo después que el viento pasa a través de las nubes y lo despeja. 22Del norte viene el dorado esplandor - sobre Dios es majestad temible.
23En cuanto al Tododeroso, ¡no podemos encontrarlo! Él es grande en poder; Él no oprime la justicia y abundante rectitud. 24Por eso, la gente Le teme. Él no le presta atención aquellos que son sabios en sus propios pensamientos.

38

1Luego, el SEÑOR llamó a Job desde una tormenta feroz y dijo: 2"¿Quién es este que trae oscuridad a los planes por medio de palabras sin conocimiento? 3Ahora, ciñe tus lomos como un hombre, pues yo te haré preguntas y tú tienes que contestarme.

4¿Dónde estabas tú cuando Yo establecí los cimientos de la tierra? Dime, si tienes tanto entendimiento. 5¿Quién determinó sus dimensiones? Dime, si tú sabes. ¿Quién estiró la línea de medida sobre ella?
6¿Sobre qué fueron establecidos sus cimientos? ¿Quién estableció su piedra angular 7cuando las estrellas de la mañana cantaron unidas y todos los hijos de Dios gritaron de alegría?
8¿Quién cerró al mar con puertas cuando estalló, como si hubiese salido del vientre--- 9cuando Yo le hice a las nubes sus vestidos, y a la densa oscuridad sus envolturas de vendas?
10Eso fue cuando Yo le marqué al mar Mi límite, y cuando Yo coloqué sus barras y puertas, 11y cuando Yo le dije: "Tú puedes llegar hasta aquí, pero no más lejos; aquí es donde Yo pondré Mi límite al orgullo de tus olas.'
12¿Alguna vez, desde que tus propios días comenzaron, le has dado órdenes a la mañana para que comience y causado al amanecer de la mañana saber su lugar en la esquema de las cosas, 13para que pueda sostener los lados de la tierra a fin de que las personas malvadas puedan ser sacudidas fuera de ella?
14La tierra es cambiada en apariencia como el barro cambia bajo un sello; todas las cosas sobre ésta sobresalen claramente como los dobleces de una pieza de vestidura. 15De las personas malvadas su 'luz' le es quitada; su brazo levantado es roto.
16¿Has ido a las fuentes de las aguas del mar? ¿Has caminado en las partes más bajas de la profundidad? 17¿Las puertas de la muerte te han sido reveladas? ¿Has visto las puertas de la sombra de la muerte? 18¿Has entendido a la tierra en su expansión? Dime, si lo sabes todo.
19¿Dónde está el camino al lugar de descanso de la luz--- en cuanto a la oscuridad, dónde está su lugar? 20¿Puedes tú guiar a la luz y a la oscuridad a sus lugares de trabajo? ¿Puedes tú encontrar el camino de regreso a sus casas por ellos? 21Sin lugar a dudas tú sabes, pues habías nacido entonces; ¡el número de tus días es tan grande!
22¿Has entrado a las casas de almacén para la nieve, o has visto las casas de almacén para el granizo, 23estas cosas que Yo he guardado para tiempos de problema, para días de batalla y guerra? 24¿Cuál es el camino a donde los relámpagos son distribuídos o donde los vientos son esparcidos desde el este sobre la tierra?
25¿Quién ha creado los canales para las inundaciones de lluvia, o quién ha hecho las rutas para los estruendos de rayo, 26para causar que llueva sobre tierras donde ninguna persona existe, y sobre el desierto, en el cual no hay nadie, 27para así encontrar las necesidades de las regiones estériles y solitarias, y para hacer brotar a la hierba tierna?
28¿Hay un padre de la lluvia? ¿Quién ha engendrado las gotas de rocío? 29¿Del vientre de quién el hielo provino? ¿Quién dio a luz a la escarcha blanca del cielo? 30Las aguas se esconden y se vuelven como una piedra; la superficie de las profundidades se congela.
31¿Puedes atar las cadenas sobre las Pléyades o deshacer las cuerdas de Orión? 32¿Puedes guiar a las constelaciones para aparecer en sus propios tiempos? ¿Puedes guiar a la Osa con sus hijos? 33¿Sabes las regulaciones del cielo? ¿Podrías poner en lugar la regla del cielo sobre la tierra?
34¿Puedes levantar tu voz hacia las nubes para que una abundancia de agua de lluvia pueda cubrirte? 35¿Puedes enviar rayos de relámpago para que puedan salir, que ellos te digan, 'Aquí estamos?'
36¿Quién ha puesto sabiduría en las nubes o ha dado entendimiento a las neblinas? 37¿Quién puede numerar las nubes por su destreza? ¿Quién puede derramar cántaros de agua del cielo 38cuando el polvo se vuelve una masa dura y los terrones de tierra se aglomeran apretadamente juntos?
39¿Puedes tú cazar una víctima para una leona o satisfacer el apetito de sus cachorritos 40cuando ellos están rugiendo en sus guaridas y refugiándose, escondiéndose para reposar y esperar?
41¿Quién provee víctimas para los cuervos cuando sus jovencitos claman a Dios y se tambalean por falta de comida?

39

1¿Sabes tú en qué tiempo las cabras salvajes en las rocas llevan a sus pequeños? 2¿Pueden ustedes ver luego las ciervas teniendo sus cervatillos? ¿Puedes tú contar los meses que ellos gestan? ¿Sabes tú el tiempo cuando llevan a sus pequeños?

3Ellas se agachan hacia abajo y dan a luz sus pequeños, y luego ellas terminan sus dolores de parto. 4Sus pequeños se hacen fuertes y crecen en los campos abiertos; ellos salen y no regresan de nuevo.
5¿Quién permitió que el burro salvaje fuera libre? ¿Quién ha desatado los lazos del burro veloz, 6cuya casa Yo he hecho en Arabah, su casa en la tierra salada?
7Él ríe con indiferencia a los ruidos en la ciudad; él no escucha los gritos del conductor. 8Él vaga por las montañas como sus pastos; allí él busca por cada planta verde para comer.
9¿Podrá el buey salvaje ser feliz de servirte? ¿Podrá él aceptar quedarse en tu pesebre? 10¿Con una cuerda puedes tú controlar el buey salvaje para arar los surcos? ¿Podrá él recorrer los valles por ti?
11¿Podrás tú confiar en él porque su fuerza es grande? ¿Podrás tú dejar tu trabajo para él hacerlo? 12¿Podrás tú depender en él para traer tu grano a casa, para reunir el grano para tu piso de trilla?
13¿Las alas del avestruz aletean orgullosamente, pero ellos son piñones y plumaje de amor? 14Porque ella deja sus huevos en la tierra, y ella deja que ellos se mantengan calientes en el polvo; 15ella olvida que un pie puede aplastarlos o que una bestia salvaje pueda pisotearlos.
16Ella trata a sus pequeños rudamente, como si ellos no fueran de ella; ella no teme que su trabajo puede haber sido en vano, 17porque Dios la ha privado de sabiduría y no le ha dado a ella ningún entendimiento. 18Cuando ella corre rápidamente, ella se ríe con indiferencia hacia el caballo y su jinete.
19¿Le has dado tú al caballo su fuerza? ¿Has vestido tú su cuello con su fluída melena? 20¿En algún momento tú lo has hecho brincar como una langosta? La majestad de su resoplido es temible.
21Él patea con poder y se regocija en su fortaleza; él se apresura para enfrentar las armas. 22Él se burla del temor y no desmaya; él no retrocede de la espada. 23La bolsa de las flechas se estremece contra sus flancos, junto con la lanza parpadeando y la jabalina.
24Él se traga el suelo con furia y coraje; en el sonido de la trompeta, él no puede mantenerse en un solo lugar. 25Cuando la trompeta suena, él dice, '¡Aja!' Él huele la batalla desde muy lejos-- los estruendosos gritos de los comandante y los gritos de batalla.
26¿Es por tu sabiduría que el águila vuela, que ella expande sus alas para el sur?
27¿Es a tus órdenes que el águila sube y crea su nido en lugares altos? 28Él vive en las colinas y hace su casa en la punta de los acantilados, una fortaleza.
29Desde ahí él busca por víctimas; sus ojos las ven desde lo muy lejano. 30Sus pequeños también beben sangre; donde las personas muertas están, allí está él."

40

1El SEÑOR continuó hablándole a Job; Él le dijo: 2"¿Debe alguno quien desea criticar, tratar de corregir al Todopoderoso? El que discute con Dios, deje que Él le conteste.''

3Entonces Job le contestó al SEÑOR y dijo: 4"Mira, yo soy insignificante; ¿cómo puedo yo contestarte? Yo pongo mi mano sobre mi boca. 5Yo hablé una vez, y no contestaré; de hecho, dos veces, pero no procederé mas allá.''
6Entonces el SEÑOR le contestó a Job desde la tormenta feroz y dijo: 7"Ahora ciñe tus lomos como un hombre, porque Yo preguntaré, y tú me debes contestar.
8¿En realidad dices que Yo soy injusto? ¿Me condenarás para poder decir que estás en lo correcto? 9¿Tienes tú un brazo como el de Dios? ¿Puedes tronar con una voz como Él?
10Ahora vístete a ti mismo en gloria y dignidad; arréglate a ti mismo en honor y majestad. 11Esparce alrededor el exceso de tu ira; mira a todo el que sea soberbio y derríbalo.
12Mira a todo el que es soberbio y tráelo abajo; pisotea a la gente malvada donde se para. 13Entierrálos en la tierra juntos; aprisiona sus rostros en el lugar escondido. 14Entonces Yo también te reconoceré a ti que tu propia mano derecha puede salvarte.
15Mira ahora al Behemot, al que Yo hice como te hice a ti; él come pasto como un buey. 16Mira ahora, su fuerza está en sus lomos; su poder está en los músculos de su vientre.
17Él mueve su rabo como un cedro; los músculos de sus muslos están unidos. 18Sus huesos son como tubos de bronce; sus piernas son como barras de hierro.
19Él es el jefe de las criaturas de Dios. Solo Dios, quien lo hizo, puede derrotarlo. 20Pues las colinas le proveen alimento; las bestias del campo juegan cerca. 21Él descansa bajo las plantas de loto en los refugios de las cañas, en los pantanos.
22Las plantas de loto lo cubren con su sombra; los sauces del arroyo lo rodean a él. 23Mira, si las corrientes del río inunda sus bancos, él no tiembla; él tiene confianza, aunque el río Jordán pueda surgir hasta su hocico. 24¿Podrá alguien capturarlo con un gancho, o perforar su naríz a través de una trampa?

41

1¿Puedes tú sacar al Leviatán con un anzuelo? O, ¿amarrar sus quijadas con una cuerda? 2¿Puedes poner una soga en su nariz, o perforar su quijada con un anzuelo? 3¿Hará él muchos ruegos a ti? ¿Hablará él palabras suaves a ti?

4¿Hará él un pacto contigo, para que tú debas tomarlo a él por un sirviente para siempre? 5¿Jugarás con él como jugarías con un ave? ¿Lo amarrarás para tus siervas? Los grupos de pescadores, ¿negociarán por él? 6¿Lo dividirán para intercambiarlo entre los mercaderes?
7¿Puedes tú llenar su piel con arpones o su cabeza con lanzas de pescar? 8Pon tu mano sobre él solo una vez, y tú recordarás la batalla y no lo harás más. 9Mira, la esperanza de cualquiera que haga eso es una mentira; ¿no será arrojado al suelo cualquiera con solo verlo?
10Ninguno es tan feroz que se atreva agitar al Leviatán; ¿quién, entonces, es aquel que pueda pararse frente a Mí? 11¿Quién Me ha dado algo a Mí primero de manera que tenga Yo que pagarle? Lo que sea que esté debajo de todo el cielo es Mío. 12Yo no me mantendré en silencio con relación a las piernas del Leviatán, ni acerca del asunto de su fuerza, ni acerca de su forma elegante.
13¿Quién puede desnudarlo de su cubierta exterior? ¿Quién puede penetrar su armadura doble? 14¿Quién puede abrir las puertas de su rostro, anillado con sus dientes, los cuáles son un terror? 15su espalda está hecha de hileras de escudos, apretados juntos como con un sello cerrado.
16Uno está tan cerca del otro que ningún aire puede venir entre ellos. 17Ellos están unidos unos a otros; ellos se mantienen juntos, para que así ellos no puedan ser separados. 18La luz destella de su resoplo; sus ojos son como los párpados del amanecer.
19Fuera de su boca salen antorchas encendidas, chispas de fuego saltan fuera. 20De sus fosas nasales sale humo como una olla hirviendo en un fuego que ha sido abanicado para estar muy caliente. 21Su aliento enciende carbones en llamas; fuegos salen de su boca.
22En su cuello hay fuerza, y el terror baila frente a él. 23Los dobleces de su carne están unidos; ellos están firmes sobre él; ellos no pueden ser movidos. 24Su corazón es tan duro como una piedra, de hecho, tan duro como una piedra de molino inferior.
25Cuando él se levanta, incluso los dioses se vuelven miedosos; por causa del miedo, se retiran. 26Si una espada le golpea, no hace nada, ni tampoco lo hace una lanza, una flecha, o cualquier otra arma puntiaguda. 27Él piensa del hierro como si fuera paja, y del bronce como si fuera madera podrida.
28Una flecha no puede hacerlo huir; para él las piedras de hondas se vuelven paja. 29Los mazos son considerados como paja; él se ríe del zumbido del vuelo de una lanza. 30Sus partes bajas son como pedazos filosos de vasijas rotas; él deja un rastro que separa el lodo como si fuera un trineo de trilla.
31Él hace la profundidad espumarse como una olla de agua hirviendo; él hace del océano una olla de ungüento. 32Él hace una brillante estela detrás de él; uno pensaría que la profundidad tenía cabello gris.
33En la tierra no hay ninguno igual a él, el que ha sido hecho para vivir sin miedo. 34Él ve todo lo que es orgulloso; él es rey sobre todos los hijos del orgullo."

42

1Entonces Job le contestó al SEÑOR y dijo: 2"Yo sé que Tú puedes hacer todas las cosas, que ningún propósito Tuyo puede ser detenido. 3'¿Quién es este que sin conocimiento encubre planes?' En efecto, yo he hablado cosas que no entendía, cosas muy difíciles para yo entenderlas, de las cuales yo no sabía.

4Tú me dijiste: 'Escucha, ahora, y Yo hablaré; Te preguntaré cosas, y tú me dirás.' 5Yo había escuchado de Ti por el oír de mis oídos, pero ahora mi ojo te ve. 6Así que me desprecio; me arrepiento en polvo y cenizas."
7Sucedió que después de haber dicho estas palabras a Job, el SEÑOR le dijo a Elifaz el temanita: "Mi ira se ha encendido contra ti y en contra de tus dos amigos, pues no han hablado de Mí lo correcto, como Mi siervo Job ha hecho. 8Ahora por lo tanto, traigan para ustedes mismos siete toros y siete carneros, vayan a Mi siervo Job, y ofrezcan para ustedes mismos una ofrenda quemada. Mi siervo Job orará por ustedes, y Yo aceptaré su oración, para que así Yo no tenga que tratar con ustedes luego de su disparate. Ustedes no han dicho lo que es correcto sobre Mí, como Mi siervo Job ha hecho." 9Así que Elifaz el temanita, Bildad el suhita y Zofar el naamatita fueron e hicieron como el SEÑOR los había ordenado, y el SEÑOR aceptó a Job.
10Cuando Job oró por sus amigos, el SEÑOR restauró sus fortunas. El SEÑOR le dio el doble tanto como él había poseído antes. 11Entonces todos los hermanos de Job, y todas sus hermanas, y todos aquellos que habían sido sus conocidos antes- fueron donde él y comieron alimento con él en su casa. Ellos se afligieron con él y lo consolaron por todos los desastres que el SEÑOR había traído sobre él. Cada persona le dio a Job un pedazo de plata y un anillo de oro.
12El SEÑOR bendijo la parte final de la vida de Job más que la primera; tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yugos de bueyes, y mil burras. 13También tuvo siete hijos y tres hijas. 14Nombró a la primera hija Jemina, a la segunda Cesia, y a la tercera Keren Hapuc.
15En toda la tierra no fueron encontradas mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Su padre les dio una herencia junto a sus hermanos. 16Luego de esto, Job vivió 140 años; vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta cuatro generaciones. 17Entonces Job murió, siendo viejo y lleno de días.